En vista de los inconvenientes que presentaron las mayorías de las empresas exportadoras para vender su cacao, sobre todo el cacao orgánico en los mercados internacionales, especialmente en la Unión Europea que son los más exigentes, sobre todo por las restricciones que nos han puesto para comprarnos el cacao por la presencia de residuos químicos en algunos de los contenedores que han llegado a ellos de todas partes del mundo, que nos ha dificultado las ventas a tiempo de nuestro cacao.
Por esta y otras razones, hemos decidido sugerirles a las más altas autoridades, tales como: Ministerio de Industria y Comercio, Proindustria, Ministerio de Agricultura y a la Comisión Nacional del Cacao; proponerles que sería muy oportuno que se vaya pensando en la instalación de por lo menos dos (2) plantas medianas procesadoras de cacao, las cuales podrían operar a nivel de los pequeños y medianos productores, aun sea, iniciándonos con pequeñas cantidades.
De obtenerse estas empresas, podrían ser asignadas a los productores, o que por lo menos sean protegidas por ellos; Las autoridades del Estado, así como los productores, a lo mejor no se imaginan la gran cantidad de recursos económicos que estamos dejando de recibir los productores y el país, por el bajo volumen de cacao que tradicionalmente estamos procesando, Estos recursos económicos que dejamos de percibir, lo están aprovechando otras economías de los países signatarios que nos compran el cacao a granel, por lo que debemos iniciar lo más pronto como sea posible un programa de motivación, con las industrias existentes, para que se aumente el volumen del cacao que están procesando, desde luego, hay que proporcionarles los recursos que sean indispensables, así como darles facilidades.
La Comisión Nacional del Cacao podría jugar un papel muy importante en las decisiones que se tomen, pues son ellos los que trazan la política del sub-sector cacao.
El procesamiento industrial de nuestro cacao, podría aumentar su volumen en la actualidad con un poco de esfuerzos, fortaleciendo técnica y económicamente las grandes y pequeñas industrias procesadoras que existen en el país, y que están operando desde tiempos remotos y que una parte importante no se han podido desarrollar en la magnitud deseada por el poco apoyo que han recibido de las autoridades del sub-sector y otros, los cuales no le han proporcionado las orientaciones técnicas y comercial, así como, recursos económicos adecuados.
Las plantas sugeridas si un día se instalan, a nuestro entender, deben ser asignadas a los productores, asesorados naturalmente por técnicos especialistas en este tipo de empresas; Los productores que se beneficien deben ser organizados y capacitados, así como los obreros, para que se puedan insertar en esta nueva actividad productiva. Hay algunas procesadoras de las que existen en el país, que no son tan jóvenes como se piensa, pues hay varias que tienen hasta cuarenta (40) años operando con un desarrollo muy cuestionable por descuido de las autoridades pasadas y ahora de la presente, que tampoco están pensando en esto. No sabemos las causas.
De instalarse algún día estas empresas, los productores recibirán directamente los beneficios que genera el procesamiento cuando los haya, y debe ser así, pues, los productores son las personas del sub-sector más sacrificadas para la obtención de este apreciado grano.
Si las autoridades no le brindan apoyo técnico y económico a los productores, de qué forma van Ellos a instalar su propia procesadora, por eso estamos tan atrasados en esta actividad. Los productores estamos recibiendo muy pocos beneficios con la producción de cacao que obtenemos, pues si realizamos un costo de producción para producir un quintal de cacao, comprobaremos que el productor invierte el 60% de lo que le pagan por el quintal de cacao en su finca, y el 40% restante tiene que gastarlo en el sustento familiar; esta es la razón por los que los productores están todo el tiempo endeudados, sobre todo, con las casas que le compran el cacao, así como con los intermediarios.
La producción promedio de una tarea de cacao en la Republica Dominicana está calculada en unas 75 libras por tareas, según los datos estadísticos suministrados por las autoridades, dependiendo del comportamiento de los factores climatológicos. Con una situación de esta naturaleza no hay forma que le permita a los productores renovar o rehabilitar sus plantaciones, donde las mayorías de las plantaciones están por encima de los 50 y 70 años de edad, los cuales ya han rebasado su capacidad productiva, y las autoridades del sub-sector tienen más de 40 años que no implementan programas de renovación con financiamiento a largo y mediano plazo, y a un bajo interés. Esa es la razón por lo que la producción nacional del cacao está estancada desde hace varios años, donde no rebasamos el volumen productivo de 75,000 toneladas al año durante los últimos diez (10) años de las últimas cosechas.
En relación a la sugerencia de la instalación de las dos (2) plantas procesadoras de cacao, si un día la obtenemos, las mismas deberían instalarse: una en la Región Este del país, y la otra en la Región del Nordeste, sobre todo, en los municipios de Castillo o San Francisco de Macorís, por ser los municipios de mayor producción de cacao de la Republica Dominicana, los cuales aportan alrededor del 30% de la producción nacional, cuyo cacao es de los mejores, por ser un cacao fino y de aroma de los mejores del mundo.
Si se logra el procesamiento entre los pequeños y medianos productores, éstos aumentarían sus beneficios y obtendrían un mejor nivel de vida, además, esto provocaría un aumento de la mano de obra en la región. Conocemos de pequeñas industrias donde los socios/as, son los mismos/as obreros y donde trabajan hasta 15 mujeres laborando sobre todo de tarde.
Estas pequeñas industrias podrían funcionar mejor si se organizaran bajo el sistema del cooperativismo o en asociación, donde los productores podrían abastecer el suministro de las materias primas, hay procesadoras que pertenecen a las grandes casas comercializadoras, que tienen muchos años operando, los cuales nacieron por iniciativas propias, pues no obedecen a una iniciativa del Estado, los cuales de acuerdo al tiempo que tienen operando al parecer les va muy bien, y nos alegramos y los felicitamos por haber tomado esta importante iniciativa, sin embargo, hay que motivarlos para que aumenten el volumen del procesamiento del cacao si es posible.
En la República Dominicana hubo una vez una industria de procesar cacao en Puerto Plata, propiedad del Estado, que se llamaba “Chocolate Luperón” que duró un buen tiempo laborando, pero la misma fracasó por la mala administración, pues tenía una abundante nómina que no era posible cubrirla con los beneficios obtenidos.
Entendemos, que la Comisión Nacional del Cacao debiera tener un departamento que se encargue de promover y crear nuevos grupos de productores para que se integren al procesamiento del cacao, desde luego proporcionándoles los conocimientos, equipos, seguimiento, asesoramiento y algunos recursos económicos para iniciarse en el procesamiento y asegurarle éxitos en su desarrollo.
Las autoridades presentes y las que puedan venir en el futuro, deben promover a los inversionistas de capitales para que inviertan recursos económicos en la agroindustria del cacao, desde luego, haciéndoles buenas ofertas y dándoles facilidades para que inviertan parte de su capital en la industrialización de los frutales, sobre todo, ahora con el resurgimientos de las zonas francas, que según las autoridades de pro – industria. En cuanto al consumo de chocolate, hay que entender que los dominicanos tenemos muy pocos hábitos de consumo, por lo que tenemos uno de los índices más bajos de Sudamérica, por tal razón, las autoridades tienen que iniciar una campaña publicitaria para promover el consumo de chocolate, sobre todo en la población de menos recursos, que son las mayorías y los que más consumen; de esta forma recibirían una alimentación más balanceada.
Sería muy oportuno sugerirles a las autoridades correspondientes, que aumenten el consumo de chocolate en el desayuno escolar, hospitales, prisiones, hoteles turísticos, y en la canasta básica familiar y otras. Sugerimos la elaboración de un chocolate ordinario que se venda a bajos precios, que esté al alcance de los más pobres, pero que reúna ciertas calidades nutritivas y/o alimenticias.
Hemos elaborado este trabajo donde confirmamos que solo nos mueve la inquietud de colaborar una vez más con nuestros productores y con un cultivo muy noble para la economía de nuestra patria y del país,…
Atentamente
AMABLE PÉREZ MARTÍNEZ Técnico en la Producción del Cacao.










Discussion about this post