Señora Elecciones Fallidas, usted es como la democracia, que si no sirven los demócratas, usted pierde el valor de su existencia.
Las elecciones, si no tienen candidatos indecentes, mal educados, sin buenas historias moral, narcisista, mala paga, mujeriego, machera, narcotráficante, gay u otras tantas que están en el contenido de mi diccionario barrial de malas palabras, entonces de ser así nadie quiere disfrutar el derecho ciudadano de votar, porque de cinco frutas podridas se pierde el interés de elegir, qué fruta podrida quiero comer. Razón tiene la OEA de estar preocupada por la alta abstención electoral del pasado 18 de febrero.
Diría Leonel Fernández que es un algoritmo que un 62% de los dominicanos creen que la mayoría de los políticos son corruptos, entonces quién se anima a salir de su casa a votar por unas elecciones que según el Conep en República Dominicana salen muy costosas y sobre todo con el uso del dinero de los impuestos que paga el pueblo.
Señora Elecciones Fallidas, de estos acontecimientos los que producen más pena y vergüenza son los resultados pírricos de la llamada falsa izquierda, con sus ridículos poco votos, se contradicen cuando organizan una de sus famosas huelgas, que gritan a todo pulmón por la radio que la mayoría del pueblo la apoya, que ellos son los auténticos representantes de la masa, pero no practican el concepto teórico de Carlos Marx, el uso de la crítica y la autocrítica, prefieren el uso de la auto masturbación mental, que reduce su existencia y el alejamiento de los votantes. Porque decir románticamente que sus pocos votos, representan el voto de la dignidad espiritual, el voto de la voluntad poética, el voto del sueño y otros conceptos más vacíos, es menos objetivo que la palabra nada.
No es correcto dar 500 pesos por un voto, pero los ricos, los políticos, los corruptos le enseñan al pueblo que la vida es real y material. Con 500 pesos se puede comprar dos latitas de sardinas, cinco panes y un viper de ron, hasta un palé de 25 pesos. La burguesía son tan sabias, que se inventaron que para ir al baño hay que llevar papel sanitario o papel periódico, aunque su tinta hace daño al ano y da hemorroides, pero la izquierda ni te dan sardinas, ni pan, ni viper, sino pura imaginación que la revolución está cerca al doblar de la esquina.
Señora Elecciones Fallidas, te pregunto para qué sirve un síndico y sus 13 regidores. Al decir del periodista Ramón Colombo, algunos alcaldes recogen precariamente la basura, otros apenas cuidan los parques, la mayoría simplemente gestionan inversiones del Gobierno, porque es que los alcaldes en general son simples adornos políticos, que no administran nada, que no manejan escuelas, ni hospitales, que no captan recursos suficiente ni siquiera para cubrir las nóminas, entonces que nadie se asombre de la alta abstención de los votantes.
Señora Elecciones Fallidas, el escritor checoslovaco Julius Fučík, dijo “en la tierra donde el mañana ya es ayer”, y yo digo que las elecciones del 18 de febrero son la misma del 19 de mayo, serán la misma del 2028 y será la misma hasta que yo me muera.
Atentamente
Manolo Bonilla
El ayer, es hoy.

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