Es sabido que una cantidad considerable de jugadores dominicanos han hecho carrera y vida económica en el béisbol del Lejano Oriente, incluyendo a Mel Rojas, José De Paula, Cristopher Crisóstomo y Luis Liberato.
Siempre escucho personas decir ¿por qué no hay una mayor cantidad de peloteros importados en Corea y Taiwán, similar a México o Japón? En el caso de Japón existe un sistema de Liga Menor. Taipei y Corea del Sur limitan el número de extranjeros a dos jugadores por equipos. Otro asunto es el mito extendido de que el dinero ganado sale limpio. Todo lo contrario, en Japón la carga impositiva es muy alta.
Si nos vamos al contexto personal, Mel Rojas Jr. fue dado de baja por el KT Wiz coreano. El jardinero de origen dominicano es un vivo ejemplo de las oportunidades del oriente. Firmado con un bono de 424 mil dólares en USA en 2010, nunca pudo pisar un terreno de Grandes Ligas. Aprovechó el chance en la KBO desde el 2017, llegando a ganar un máximo de 1.8 millones de dólares por temporada en esa liga. Estuvo dos años en Japón (2021 y 2022), recibiendo 5.0 millones en esas dos campañas.
El hijo homónimo del antiguo cerrador de los Expos de Montreal decidió irse a Corea en una época que los jugadores no protegidos y sin experiencia de MLB recibían salarios de miseria en las Menores (menos de 2 mil dólares mensuales). Hoy día, ojalá haya guardado pan para mayo, Melquíades ha amasado una fortuna bruta sobre los 12 millones de dólares, suficiente para vivir de manera holgada el resto de sus días.
Luis Liberato es todo lo contrario a Rojas, pues apenas está aterrizando en la KBO. Firmado con un bono de 140 mil dólares en el 2013, cumplió un ciclo de casi 10 años en las Menore hasta debutar en MLB durante la campaña del 2022. Estuvo 19 días arriba, agotando 5 turnos en 7 encuentros. Esas tres semanas con San Diego no le permiten más que un seguro de salud, pues el tiempo mínimo de servicio, con la pensión más simple de 9 mil dólares anuales, es de 43 días (la que tendrá en un futuro lejano Webster Rivas, por mencionar un nombre).
El jardinero criollo inició en México este año. A mediados de junio firmó un contrato de un mes por 50 mil dólares y luego otro de 205 mil dólares por la temporada completa con el Hanwha (.381-6-21). Desde su bono por firma Liberato nunca había tenido un contrato tan «jugoso», amén de que se ha convertido rápidamente en un ídolo de los fans de las Águilas de Hanwha de Corea.
El zurdo José De Paula duró cinco días en roster de las Mayores, lanzando un partido de 3.1 entradas con NYY en la temporada del 2015. Arribó a Taiwán en el 2020, convirtiéndose en el rey de la CPBL. Sus ganancias en estos seis años sobrepasan los 3.0 millones de dólares.
Igual es el caso de Cristopher Crisóstomo, un derecho que no pasó de Clase A Corta en cuatro temporadas (2012-2015) de Ligas Menores. Él y Rojas jr. son los dominicanos con más tiempo de servicio en Oriente actualmente (nueve temporadas). Crisóstomos nunca ganó más de 1,500 dólares mensuales en USA, sin embargo ha obtenido más de 2.0 millones de dólares en Japón y este año en Taiwan.
El béisbol del Lejano Oriente es muy exigente, pero con buena paga y ha sido durante décadas el soporte de peloteros que cumplieron su ciclo sin toparse con la danza de los millones de las Grandes Ligas.











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