SANTO DOMINGO.– El luchador francomacorisano Jonathan Elysee Martínez conquistó la medalla de bronce en la categoría de 67 kilogramos de lucha grecorromana, tras imponerse al representante de México en un cerrado combate que dedicó a su familia, su entrenador y la República Dominicana.
Martínez logró el triunfo luego de una preparación enfocada especialmente en su rival, quien anteriormente lo había derrotado durante el torneo clasificatorio celebrado en Panamá.
“El combate estuvo muy cerrado. Desde hacía tiempo venía preparándome, porque ese rival fue quien me ganó en el clasificatorio. Ya lo venía estudiando y tenía la mente puesta en este encuentro”, expresó el atleta.
El medallista aseguró que la victoria representa la recompensa a años de trabajo, sacrificios familiares y entrenamientos realizados en condiciones limitadas en San Francisco de Macorís.
“Esta felicidad y esta alegría llenan de orgullo a mi familia, a mi entrenador y a toda la República Dominicana. Sí se puede. No se rindan y sigan hacia adelante”, manifestó.
Resistencia en un combate decisivo
El atleta explicó que el enfrentamiento exigió una intensa preparación física y técnica, debido a las reglas de la lucha grecorromana, modalidad en la que los competidores no pueden atacar ni sujetar al contrario por debajo de la cintura.
Martínez indicó que fortaleció su defensa durante la base de entrenamiento facilitada por la federación, con el acompañamiento de los entrenadores que participaron en su preparación.
Durante uno de los momentos más difíciles del combate, estuvo cerca de caer fuera del área de competencia, pero logró resistir hasta el final.
“Pensaba que estaba perdido y le pedí fuerzas a Dios. En medio del combate le pedí que me ayudara a resistir hasta que terminara”, relató.
Habla de las precariedades de la lucha en San Francisco de Macorís
Tras alcanzar el podio, Martínez aprovechó para exponer las condiciones deficientes en las que entrenan los atletas de lucha en San Francisco de Macorís.
La Asociación de Judo y Lucha de la provincia Duarte ha desarrollado durante años sus prácticas en un salón de la Escuela Eugenio Cruz Almánzar, en el sector Pueblo Nuevo, con espacio reducido y pocas facilidades.
“Estamos mal equipados y no tenemos un lugar adecuado para entrenar. No tenemos colchones ni un espacio donde permanecer”, declaró el deportista.
Martínez resaltó además la función preventiva y social del deporte en comunidades afectadas por la delincuencia.
“Hay mucho que agradecerle al deporte, porque las horas que pasamos practicando son horas que permanecemos alejados de las calles”, sostuvo.
Atletas esperan construcción de polideportivo
Las limitaciones denunciadas por el medallista habían motivado el anuncio, realizado en octubre de 2025, de la construcción de un moderno polideportivo de combate en el Club San Vicente de Paúl.
El proyecto, anunciado por el director general del Instituto Nacional de Educación Física, Alberto Rodríguez Mella, fue presentado como una solución a la falta de espacios que durante más de tres décadas ha afectado a los deportistas de Pueblo Nuevo y a los estudiantes de las escuelas Eugenio Cruz Almánzar y Josefa A. Perdomo.
La instalación proyectada permitiría desarrollar ocho disciplinas: lucha olímpica, judo, taekwondo, boxeo, esgrima, levantamiento de pesas, ajedrez y tenis de mesa.
En ese momento, el presidente de la Asociación de Judo de la provincia Duarte, José Eugenio Vásquez, afirmó que la obra beneficiaría a más de 600 atletas que practican en condiciones inadecuadas.
La medalla obtenida por Martínez vuelve a colocar en el centro del debate la necesidad de concretar una infraestructura deportiva que permita entrenar adecuadamente a los atletas de combate de la provincia Duarte.
Sueña con construir una casa para su madre
Martínez expresó que pretende utilizar el incentivo económico correspondiente a su medalla para iniciar la compra de un solar y construir una vivienda para su madre.
El atleta explicó que ella vende pastelitos y que, a pesar de sus limitaciones económicas, siempre lo apoyó para que pudiera continuar su carrera deportiva.
“Mi sueño es retirarla del trabajo, porque ella siempre estuvo ahí y nunca me abandonó. Mi objetivo es completar con ese incentivo para comprarle un solar y construirle su casa poco a poco”, declaró.
El luchador atribuyó su avance deportivo a la disciplina, la visualización y la fortaleza mental que mantuvo aun en medio de las carencias.
“Uno pone la mente lejos y se visualiza. A pesar de todas las precariedades, se puede. Lo importante es mantenerse positivo y seguir adelante”, concluyó.











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