SANTO DOMINGO. – El Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVHED) anunció la intervención y remodelación general de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, mediante un proyecto de recuperación infraestructura con una inversión pública de RD$ 264 millones. La obra, cuyo proceso de contratación pública se encuentra en fase final de adjudicación, busca subsanar el avanzado deterioro físico del inmueble y resguardar el patrimonio bibliográfico del país durante el presente ciclo 2026.
El viceministro de Políticas y Planificación del MIVHED, Ernesto Mejía, detalló que más del 70 % de la edificación presenta daños severos provocados por infiltraciones de agua acumuladas durante años. Estas deficiencias hidrosanitarias han comprometido la red de aire acondicionado, el revestimiento de alfombras, la carpintería de ventanas y diversos componentes de la obra gris del edificio inaugurado en 1971.
Impacto en el acervo bibliográfico y salud laboral
Por su parte, el director de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, Rafael Peralta, advirtió que la humedad acumulada en las áreas laterales —ampliadas en remodelaciones anteriores— ha provocado afectaciones directas en colecciones de libros históricas, así como riesgos para la salud del personal administrativo y técnico del recinto cultural.
Las labores de ingeniería a cargo del MIVHED comprenderán la readecuación de la obra gris, impermeabilización de cubiertas, paisajismo, sustitución de terminaciones y la modernización completa de los sistemas eléctricos, de climatización, ventilación mecánica e hidrosanitarios.
«La Biblioteca ha padecido en los últimos años una situación lamentable de deterioro que ha dañado parte del material bibliográfico y la salud de los colaboradores. Con la corrección de esta estructura, la institución marchará como debe ser», aseveró el director de la entidad, Rafael Peralta.
Modernización y conservación del patrimonio cultural
Las intervenciones estructurales permitirán sellar las uniones vulnerables del inmueble expuestas a las precipitaciones, adaptando el espacio a los estándares internacionales de conservación documental, investigación académica y atención al usuario.
Con esta adjudicación, el Gobierno dominicano reafirma su plan de rescate de infraestructuras culturales en la capital, garantizando un entorno seguro para la protección de la memoria histórica de la nación.











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