San Francisco de Macorís.– Nueva vez una grave crisis de infraestructura afecta a la Escuela de Educación Especial LARPE, donde más de 85 estudiantes enfrentan dificultades para iniciar el nuevo año escolar debido a la falta de aulas y espacios adecuados para recibir docencia.
Ante esta situación, la Dirección de la escuela decidió paralizar temporalmente las actividades docentes hasta que las autoridades educativas garanticen las condiciones necesarias para atender a los niños y adolescentes que requieren educación especial.
La directora del centro, Emna Miriam de la Cruz, explicó que las aulas existentes se encuentran saturadas y que no hay espacios disponibles para recibir a los estudiantes que egresan del nivel inicial y deben ingresar al nivel primario.
“No tenemos espacio, no han preparado nada. Los niños que egresan del nivel inicial y pasan al nivel primario no tienen espacio.
Es crítica la situación que enfrentamos”, denunció la directora.
Padres y madres de los estudiantes expresaron su preocupación ante lo que califican como una situación de abandono que afecta al único centro de educación especial de San Francisco de Macorís.
Solicitaron la intervención urgente del Ministerio de Educación, el Distrito Educativo 07-05 y la Dirección de Infraestructura Escolar, a fin de garantizar aulas, recursos y condiciones apropiadas para los estudiantes.
La directora del centro manifestó su esperanza de que las autoridades cumplan con las soluciones que han prometido y actúen con rapidez, debido a que cada día que transcurre sin una respuesta afecta directamente el proceso educativo de los alumnos.
Por su parte, la directora del Distrito Educativo 07-05, Socorro Evangelista Abreu, informó que las autoridades están gestionando un local alternativo que permitiría albergar a todos los estudiantes.
Abreu explicó que el proceso se encuentra pendiente en Compras y Contrataciones Públicas, a la espera de que sea publicado para posteriormente proceder con la firma del acuerdo correspondiente.
La funcionaria recomendó que los niños que ya están matriculados inicien el año escolar, mientras que los estudiantes que permanecen en lista de espera serían incorporados posteriormente al nuevo centro, una vez esté disponible.
La situación mantiene en alerta a padres, docentes y directivos de LARPE, quienes esperan que el proceso para habilitar el nuevo espacio avance con rapidez y que se garantice el derecho a la educación de los estudiantes con necesidades educativas especiales.
La comunidad educativa insiste en que estos alumnos necesitan una atención diferenciada, personal especializado y espacios físicos adecuados que permitan desarrollar el proceso de enseñanza-aprendizaje en condiciones dignas y seguras.












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