Falleció el pasado miércoles 11 de septiembre, a la edad de 84 años, el reconocido comerciante Daniel Flores García, quien durante décadas se destacó por su labor comercial y su espíritu de servicio en el sector El Ciruelillo de esta ciudad.
Flores García murió a causa de quebrantos de salud, dejando una trayectoria de trabajo, esfuerzo y dedicación que le permitió convertirse en una figura muy querida y respetada por sus familiares, amigos y vecinos.
Fue uno de los primeros comerciantes dedicados al negocio de bodegas en el sector El Ciruelillo, donde desarrolló durante gran parte de su vida una intensa actividad comercial. En sus últimos años permaneció al frente del Colmado Daniela, establecimiento que inició con una inversión de apenas 140 pesos y cuyo local posteriormente adquirió por 5,000 pesos.
Con los ingresos generados a través de su negocio pudo sostener a su familia y contribuir a que la mayoría de sus hijos alcanzaran una formación profesional, convirtiendo su trabajo en una importante base para el desarrollo de su hogar.
Además de su labor como comerciante, Daniel Flores García tuvo una activa participación en diferentes organizaciones sociales y comerciales. Fue socio fundador del Club El Mayorista, miembro del Club Olimpia y de la Asociación de Comerciantes Detallistas, además de desempeñarse como chofer de la ruta San Francisco de Macorís-Santiago y pertenecer a la Asociación de Camioneros.
Quienes le conocieron lo recuerdan como un hombre de trato afable, protector, trabajador y solidario, cualidades que le ganaron el cariño y respeto de numerosas personas de la comunidad donde vivió durante sus últimos días.
A Flores García le sobreviven su esposa, Esperanza de la Cruz, y sus hijos Daniela Flores Reyes, Jeannette, Altagracia, Dania Esperanza, Danilo y Juan Carlos Flores de la Cruz, quienes junto a demás familiares reciben las condolencias de amigos y relacionados.
Los rezos se están realizando en la que fuera su residencia, ubicada en la avenida Caonabo número 83, todos los días a las 5:00 de la tarde, mientras que en la Catedral Santa Ana se celebran a las 6:30 de la tarde.
Sus últimos rezos serán el sábado 19 de septiembre.
Con su partida desaparece un hombre que hizo del trabajo y la familia el centro de su vida, dejando como legado el ejemplo de una generación de comerciantes que, con esfuerzo y perseverancia, contribuyó al crecimiento de San Francisco de Macorís y de su comunidad.











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