
Al cumplirse cincuenta años de la revolución de abril nos obliga recordar personas relevantes, y sobre todo la participación de una mujer francomacorisana.
Yolanda Guzmán nació en Jaiba el ocho de julio de 1943, hija del matrimonio conformado por los señores, Carlos María Paulino Fernández y doña Beatriz Guzmán. Se cumplen 50 años de su muerte.
Antitrujillista, conspiró contra el gobierno de facto de 1963 y terminó siendo una mártir de la Revolución de Abril de 1965.
Se involucró en las actividades política que se desarrollaron, inspirada en la más grande proeza que mujeres en el mundo habían desafiado, les sirvió de marco para pensar que el género no invalida el pensamiento, esto por las Hermanas Mirabal.
Yolanda Guzmán, militante del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y sindicalista, fue una de las primeras mujeres combatientes caídas en la guerra de 1965.
Desde su soltería frecuentaba el club social y cultural Juan Pablo Duarte, comenzó a luchar en favor del obrero y posteriormente se uniría a las voces que reclamaban el retorno a la constitucionalidad tras el Golpe de Estado contra el Presidente Juan Bosch.
Desde muy pequeña mostró inclinación a la política, inspirada por mamá mujer anti trujillista y escuchaba las emisoras clandestinas de Cuba», tenía una hermana que acompañaba a Yolanda en sus pasatiempos juveniles y en las manifestaciones políticas.
Afirman que el salvaje asesinato de las hermanas Mirabal, durante el trujillato, desató la indignación de Yolanda, que juró entonces: “dedicarse a luchar, para liberarnos de este régimen”.
Cuando el PRD llegó al país el cinco de julio de 1961, fue de las primeras en inscribirse en el Conde 13, en el sector de Ciudad Nueva. Desde entonces fue activista, militante. Conoció a José Francisco Peña Gómez con quien juramentó los comités de Gualey y Las Cañitas.
Participó en la marcha de las mujeres vestidas de negro protestando por el derrocamiento de Bosch, visitaba frecuentemente las cárceles, ayudaba a las madres solteras a conseguir máquinas de coser, leche y pan para sus hijos».
Su muerte ocurrió el día dos de mayo de 1965, con apenas 21 años de edad, cuando se juramentaba Caamaño como presidente, en plena gesta cívico-militar de Abril, luego de participar en el acto de toma de posesión. Fue apresada mientras transitaba por la calle de Santo Domingo, Marcos Adón con Pedro Livio Cedeño, por el Centro Enseñanza de las Fuerzas Armadas (CEFA).
Transitaba junto a Félix Fernando Taveras -Mario-, Rafael García Vásquez, José María Reyes Araujo y Luis Reyes Acosta; terminaron siendo víctimas de las ráfagas de los fusiles empuñados por los enemigos de la vuelta a la constitucionalidad, cuando venía de regreso en un jeep junto a su hermano Narciso Román Taveras, quien sobrevivió.
De ahí los llevaron a Transportación y luego fueron trasladados y fusilados en Mata Redonda, entre Guanuma y La Victoria, por la patrulla.
Una calle de la capital del país lleva el nombre de “Yolanda Guzmán” donde vivió y aún viven sus familiares.











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