SAN FRANCISCO DE MACORÍS.– La llegada del general Orison Olivence Minaya a la Dirección Regional Noreste de la Policía Nacional ha supuesto, a juicio de distintos sectores, un nuevo impulso a la relación de la institución con la sociedad, sustentado en la cercanía, el diálogo y el trato profesional.
Minaya, quien ha estado en dos ocasiones al frente de esa dirección, retorna a un tercer mandato a una zona que conoce bien y donde ha cultivado relaciones con gremios profesionales, organizaciones populares, deportivas, empresariales, comerciales, representantes de la sociedad civil y dirigentes políticos.
Su trayectoria en diferentes posiciones de alto mando de la Policía Nacional, así como su experiencia como rector del Instituto Policial de Educación Superior (IPES), le han permitido mantener contacto con diversas comunidades del país y desarrollar un estilo de gestión basado en la interacción con los sectores sociales.
En San Francisco de Macorís y la provincia Duarte, uno de los principales desafíos continúa siendo la seguridad ciudadana. En ese escenario, la coordinación entre la Policía Nacional y el Ministerio Público adquiere especial importancia, particularmente con la procuradora fiscal de Duarte, Smaily Yamel Rodríguez, quien también ha desarrollado una labor enfocada en el fortalecimiento de la respuesta institucional frente a la criminalidad.
La reducción de los hechos violentos ha ido bajando y dependerá, sin embargo, de la continuidad de las acciones preventivas, la persecución del delito y la coordinación entre las instituciones responsables de la seguridad y la justicia.
Otro de los temas que ha colocado Olivence Minaya sobre la mesa es el de las carreras clandestinas, práctica que involucra principalmente a jóvenes y que ha provocado accidentes y pérdida de vidas, por lo que ha planteado la necesidad de enfrentarla con mayor atención.
La agenda del director regional también incluye encuentros con dirigentes gremiales y acercamientos con instituciones académicas, entre ellas la Universidad Católica Nordestana y la Universidad Autónoma de Santo Domingo, como parte de una política de integración con sectores de la comunidad.
En definitiva, la gestión de Orison Olivence Minaya vuelve a apostar por una fórmula que ha marcado su trayectoria: autoridad, diálogo y cercanía con la sociedad. El tiempo y los resultados de las acciones emprendidas serán los encargados de medir el alcance de esta nueva etapa al frente de la Policía en el Noreste.
Por ahora, su principal desafío está claramente definido: contribuir a preservar la seguridad y la convivencia ciudadana en San Francisco de Macorís, la provincia Duarte y toda la región Noreste.










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