La pasada semana cerca de 60 personas pagó cada uno más de 300 mil pesos para ser llevados en una yola hacia Puerto Rico, pero entre vueltas y vueltas en las aguas del mar, fueron dejados abandonados en una playa de Gaspar Hernández.
Tras ese doloroso engaño, ayer la Armada de la República Dominicana confirmó que interceptó una embarcación clandestina con 59 personas a bordo en las cercanías de Samaná, que supuestamente también habían pagado miles de pesos para ser llevados a Puerto Rico.
Aunque las autoridades han advertido a los ciudadanos a no dejarse engañar por organizadores de viajes en frágiles yolas a la vecina isla, sin importar los riesgos y los engaños del pasado reciente, siguen los viajes, dejando pingües beneficios económicos a llamados Capitanes, Buscones y alegados oficiales de la Armada de la República.
Mientras exista esa complicidad de los militares que están apostados en los costas de Samaná, Miches, Río San Juan y otros puntos del país, seguirán estos viajes en yolas, que en la década del 90 dejaron cientos de ahogados y desaparecidos en las aguas del mar, incluyendo de esta ciudad de San Francisco de Macorís y otros municipios de la provincia Duarte.
Falta saber si en algún momento se aplicará un régimen de consecuencia contra quienes a la vista de las autoridades competentes, organizan los viajes ilegales en frágiles yolas hacia Puerto Rico.











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