¡Hola mi querida lectora y lector!
En esta ocasión quiero invitarles a que: «La concienciación no termine con el mes de octubre», a propósito de celebrar en este mes el día del cáncer de mama. La salud necesita atención durante todo el año, y la concienciación debe traducirse en acciones, empatía y acompañamiento.
Cada octubre, el color rosado adquiere un significado especial. Lo vemos en campañas, actividades, publicaciones y jornadas dedicadas a crear conciencia sobre el cáncer de mama. El lazo rosado se ha convertido en un símbolo de esperanza, solidaridad y compromiso con una causa que toca la vida de miles de familias; Sin embargo, cuando termina octubre, vale la pena hacernos una pregunta: ¿también termina nuestra concienciación sobre nuestra salud? Y mi respuesta a esto debe ser «no».
Nuestra evaluación médica debe ser anual, y con esta campaña rosada, podemos aprovechar para hacernos una revisión general, si es que no tenemos síntomas.
Como hija y nieta de médicos siempre he escuchado que la mejor medicina siempre será la preventiva… Hablar de esta enfermedad implica promover la detección temprana, conocer los cambios que pueden presentarse en las mamas o en cualquier parte del cuerpo, acudir oportunamente al médico y seguir las recomendaciones profesionales sobre las pruebas de detección que correspondan a cada persona. La detección temprana puede mejorar las posibilidades de un tratamiento exitoso.
Pienso mucho en esto, y más en los últimos años donde he visto a tantas personas queridas con enfermedades como esta del cáncer y con otras nuevas enfermedades llamadas raras que sin duda están cada día en crecimiento, la salud es mucho más amplia que una sola campaña, por importante que esta sea. También existen enfermedades que necesitan que hablemos más de ellas: Disautonomía, Osteoporosis, Lyme, Reumatismo, Sjogren, entre otros.
En octubre también, se conmemora el Día Mundial de la Osteoporosis, una enfermedad que debilita los huesos y puede avanzar sin síntomas evidentes hasta que ocurre una fractura. Su prevención comienza mucho antes de la vejez, mediante hábitos saludables, actividad física adecuada, alimentación equilibrada y evaluación médica cuando existen factores de riesgo.
También está la disautonomía, un término que agrupa diferentes trastornos del sistema nervioso autónomo, encargado de regular funciones involuntarias como la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la digestión. Dependiendo de la condición, sus manifestaciones pueden incluir mareos, desmayos, alteraciones de la frecuencia cardíaca y dificultades para regular la presión arterial.
Para quienes viven con estas condiciones, el camino puede implicar incertidumbre, consultas médicas, cambios en la rutina y el esfuerzo de explicar a los demás algo que no siempre resulta visible. Por eso, hablar de enfermedades menos conocidas también es una forma de acompañar. No se trata de comparar padecimientos ni de restar importancia a una causa para destacar otra. Se trata de comprender que cada enfermedad tiene sus particularidades, que cada paciente merece atención y que la educación en salud debe llegar a más personas.
La concienciación tampoco consiste únicamente en compartir una imagen en las redes sociales o utilizar un color como símbolo de apoyo. Significa informarnos a través de fuentes confiables, acudir a los profesionales de la salud, prestar atención a las señales de nuestro cuerpo y acompañar sin juzgar a quienes atraviesan una enfermedad. Y muy importante, es evitar comentarios que minimicen el sufrimiento de otros. Una persona puede parecer saludable y, aun así, estar enfrentando una condición que afecta profundamente su vida cotidiana.
Como sociedad, podemos hacer mucho más: apoyar las iniciativas de prevención, facilitar el acceso a información confiable, escuchar las experiencias de los pacientes y promover conversaciones respetuosas sobre enfermedades conocidas y poco conocidas.
Que el lazo rosado siga siendo un símbolo de esperanza, pero que nuestra mirada también alcance a quienes viven con osteoporosis, disautonomía y tantas otras condiciones que necesitan comprensión, investigación y atención.
Me motivé a escribir sobre esto, para hacer un llamado a todos a evaluarse y sobre todo a solidarizarse con el trato y el cuidado de aquellos que padecen una condición de salud, Porque la salud no tiene un solo color. Y la solidaridad no debería tener fecha de vencimiento.
En otro orden, pasamos a nuestro segmento de festejados del mes de octubre: Quiero felicitar inicialmente y de manera muy especial por motivo de su cumpleaños mi amado hijo Jorge Emanuel, mis queridas primas Lizbeth Santos Bournigal y Giselle Oleaga Almánzar, mis tíos Juselino y Margarita Bournigal, mis sobrinas Salma Castillo e Ileana Cabrera, mi ahijada hermosa Nailah Ramírez Cárdenes, también mi estimado compadre y amigo Nathanael Ramírez, mis amigas queridas Mariel Pérez, Marleny Gutiérrez, Carmen Cuello, Miosotys Reyes Contin, la Dra. Aimee Flores Bretón, José Manuel Then, Francis Rodríguez, Rachel Lorena Paulino, Josmel Vizcaino y Yudelka Castillo. También quiero felicitar por su aniversario de bodas a Danelin Peña e Iván Soriano. ¡Para todos deseamos muchas felicidades, salud y lluvia de bendiciones!
¡Hasta la próxima!











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