En 41 años que tiene EL JAYA hemos hecho coberturas completas, es decir, hacemos enfoques a través artículos, reseñas, propuestas y opiniones. Podemos afirmar que la historia de las paralizaciones laborales que también les llaman huelgas del San Francisco Macorís moderno, reposan todas en las páginas de este medio de comunicación escrita. Muchas veces se repetían paros hasta tres veces con los mismos reclamos.
En paralelo a los múltiples reclamos que se han enarbolado a lo largo de cuatro décadas, se han producido suficientes líderes que se han turnado siguiendo un orden generacional. Así han dirigido los grupos políticos y otras agrupaciones. Los más notables han sido Luis Abreu quien organizó una paralización de seis días lo cual se conoce como la madre de las huelgas. Le siguen José Aramis, Ramón -Momón- Rodríguez, Marejo Santos, Bolivar Santos Eddy Múñoz, Raúl Monegro y Joel Martínez y la maestra Odilín Morel activista, presidenta de la Unión de Juntas de Vecinos quien goza del cariño y respeto de las organizaciones que dirige y de la confianza del pueblo francomacorisano.
Como se puede ver este conjunto de ciudadanos ha dedicado mucho tiempo en el ejercicio de sus cargos de dirigentes poniendo en riesgo su integridad física, han participado en reuniones maratónicas. En una ocasión el señor Cristóbal Marte encabezó una reunión con dirigentes locales. La reunión comenzó a las 3:00 PM de la tarde y terminó a las 6:00 de la mañana. Las promesas que salieron de ese encuentro no se cumplieron. En las reuniones con autoridades salen las promesas de construir determinadas obras que, en la mayoría de las veces, no están incluidas en el presupuesto de la nación. Por ejemplo el 9 de julio del año en curso (2026), el director de INAPA anunció la construcción de la ampliación del acueducto múltiple de San Francisco de Macorís, además de la zona norte y la zona sur. A la luz de la realidad las obras prometidas no tienen fecha de comenzarlas. Así comienza el tiempo a pasar, la gente a desesperarse y los dirigentes comunitarios consideran que las autoridades se han burlado de ellos.
Es evidente que las obras de mayor presupuesto tienen que contar con su provisión de recursos. Es posible que en el momento de asumir el compromiso el funcionario estime que con sus relaciones con el Presidente o con alguien de su cercanía. Lo aconsejable es que no se comprometa, no debe crear falsas expectativas, pues con esa decisión contribuye a evitar la paralizaciones laborales que se convocan para reclamar las obras prometidas. De manera que estamos atrapados entre funcionarios de buena fe y una realidad apremiante por soluciones de agua potable, energía excesivamente cara y escuelas pendientes de concluir.
En realidad las paralizaciones laborales no están prohibidas, lo que sí traba y turba la vida normal de una ciudad con mayor dinámica económica, social, deportiva y cultural. En ocasiones ha habido gestiones para disuadir a los convocantes a paros, pero esos esfuerzos no han prosperado. En esos esfuerzos han participado el Consejo Económico y Social (CES) que dirigen el Padre Isaac García, presidente.
Aunque hay una comisión de seguimiento, proponemos la integración del director regional de la Policía.
Afortunadamente, como contrapartida de las obras de mayor envergadura, para 2027 el Ayuntamiento invertirá RD$33.8 millones del presupuesto participativo distribuidos en 11 sectores. Hay que explicar que el cabildo no tarda en hacer la inversión, por lo que las obras del ayuntamiento no se hacen por presiones de paralizaciones laborales. Conste que la expansión de los barrios, residenciales y urbanizaciones multiplica por 5 la cantidad de la demanda de servicios en comparación con 10 años atrás.
En todo caso el nivel de desarrollo de San Francisco y su dinámica social no es para que a cada rato se esté convocando paralizaciones que arrabalizan y convierten la ciudad en escenario cual si fuera la réplica de un pueblo de Haití azotado por las bandas, agréguese el hedor del humo de de gomas quemadas y los aprovechados que la noche previa a la paralización salen a atracar.
Esta situación plantea la necesidad de articular métodos alternos. Por ejemplo, el Presidente Luis Abinader recibió en el Palacio Nacional a dirigentes de organizaciones locales. El gesto ha sido calificado de histórico, pues nunca antes se había producido el encuentro de un mandatario y activistas en la casa de gobierno. Esto significa que alguien gestionó y coordinó la visita al palacio. Pues si este método funciona, contar con padrino apoyarse en este.











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