San Francisco de Macorís. Con una extraordinaria participación estudiantil, más de doce ponencias de alto nivel académico y un conmovedor homenaje al maestro Pedro Abreu, la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Recinto San Francisco de Macorís, y la Escuela de Filosofía, celebraron exitosamente la jornada “24 Horas de Filosofía”, bajo el lema “Pensar hoy, transformar mañana”.
La actividad, desarrollada el viernes 6 de noviembre, reunió a más de 400 estudiantes, además de autoridades universitarias, docentes, profesionales e invitados especiales, convirtiéndose en un importante espacio de reflexión, diálogo y pensamiento crítico sobre los grandes desafíos de la sociedad contemporánea.
La jornada fue organizada por la Escuela de Filosofía de la UASD, dirigida por el maestro William Mejía Chalas, conjuntamente con el equipo de docentes de Filosofía del recinto, bajo la coordinación de los maestros José Mercedes Jáquez Polanco y Juan Manuel Acosta, con la participación de Nelson Rosario, Hidalgo Peña y otros docentes comprometidos con la iniciativa.
Los jóvenes, protagonistas del pensamiento
Uno de los mayores logros fue el extraordinario nivel de participación de los estudiantes, quienes no se limitaron a escuchar las exposiciones, sino que enriquecieron las discusiones mediante preguntas, reflexiones críticas y aportes de notable profundidad, relacionando las ideas filosóficas con situaciones concretas de la realidad dominicana.

Tan significativo fue el interés despertado que, aun después de concluida oficialmente la extensa jornada, numerosos jóvenes continuaron interviniendo espontáneamente, prolongando los debates más allá del horario establecido. Este hecho evidenció que la filosofía había dejado de ser una exposición para convertirse en una conversación que los propios estudiantes no querían terminar.
Durante las sesiones matutina y vespertina se abordaron temas relacionados con la ética, los valores, la educación, la democracia, la inteligencia artificial, la ciencia, el amor, la poesía y la responsabilidad social.
Un homenaje que conmovió hasta las lágrimas
Uno de los momentos más memorables fue el reconocimiento al maestro Pedro Abreu, bajo la expresión “Una vida dedicada a enseñar a pensar”, en un acto que exaltó su trayectoria académica, su calidad humana y la profunda huella dejada en generaciones de estudiantes.

El homenaje contó con emotivos testimonios del subdirector académico Víctor Saldaña y una significativa semblanza a cargo de Jovanny Ortega. La directora del recinto, Rosa Francia Burgos, ofreció el reconocimiento institucional, mientras que el director de la Escuela de Filosofía, William Mejía Chalas, destacó el legado del homenajeado y dio lectura a la dedicatoria oficial.
La entrega del reconocimiento y las expresiones de gratitud generaron momentos de profunda emoción, haciendo brotar lágrimas del propio maestro Pedro Abreu y de varios de los presentes. Más que una ceremonia protocolar, fue un encuentro de admiración y afecto hacia un educador cuya verdadera obra permanece en la conciencia de quienes tuvieron el privilegio de aprender de él.
Un respaldo institucional decisivo
El equipo organizador expresó especial gratitud a la directora del Recinto, maestra Rosa Francia Burgos, por su apoyo incondicional desde el primer momento; a la subdirectora administrativa, maestra Rosa Urania de la Cruz, por su extraordinaria entrega y capacidad de gestión; y al subdirector académico, maestro Víctor Saldaña, por su permanente acompañamiento.

Asimismo, destacó la colaboración excepcional de la directora de Posgrado, doctora Yudith Martínez, quien asumió la actividad con un admirable sentido de pertenencia, procurando personalmente que cada detalle contribuyera a su éxito. Igualmente, se reconoció el magnífico trabajo del Departamento de Protocolo, así como de los diferentes departamentos, unidades administrativas y personal de apoyo que hicieron posible el desarrollo de la jornada.
Cabe destacar la participación especial del director de la Escuela de Filosofía, William Mejía Chalas, y el equipo que lo acompañó desde Santo Domingo, quienes llegaron mucho antes del inicio de la programación y permanecieron hasta el final, siendo de los últimos en retirarse. Durante toda la jornada compartieron cercanamente con docentes y estudiantes, demostrando un extraordinario compromiso académico e institucional.
Mejía Chalas manifestó su profunda satisfacción por la calidad de las ponencias, el entusiasmo de los jóvenes y el magnífico respaldo de las autoridades del recinto, valorando la actividad como una importante contribución al fortalecimiento de la filosofía en la universidad. “Más allá de la asistencia multitudinaria y de la calidad académica, las “24 Horas de Filosofía” dejaron una enseñanza fundamental: los jóvenes no han perdido el interés por pensar; necesitan espacios donde sus preguntas sean escuchadas y sus ideas tomadas en serio”, apuntó Mejía Chalas.
La experiencia reafirmó que la universidad no solo debe formar profesionales competentes, sino también ciudadanos capaces de cuestionar, discernir y actuar con responsabilidad.
Por su parte, el maestro José Jáquez afirmó que, “aunque las conferencias terminaron, los micrófonos se apagaron y la programación de la actividad llegó a su fin, los jóvenes quedaron con inquietudes y continúan pensando. Y cuando una universidad consigue eso, no solamente ha celebrado una jornada exitosa, sino que ha cumplido una de sus más nobles misiones”.











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