A la evidente estrechez con que se trazaron las calles céntricas de San Francisco de Macorís, se suman ahora el aumento del número de vehículos de todos los tamaños que circulan y la inobservancia de las leyes y las normas; son factores que contribuyen a generar el caos que se registra en el tránsito de esta ciudad del Jaya.
Según informes de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) para el 2014, el parque vehicular en la República Dominicana fue de 3,398,662 unidades con un aumento de 182, 889 respecto al 2013, esto significa que para este año la cantidad de vehículos se aproxima a los cuatro millones de los cuales 3.52% corresponde a la Provincia Duarte cuya máxima circulación de automóviles en sus diversos tipos se registra en San Francisco de Macorís (algo más de un 80%) lo que equivale a unos 113,000 vehículos.
Esta es una ciudad que conecta varias ciudades y no cuenta con una vía de circunvalación por lo que se hace mas lento el proceso de circulación de los medios de transportación.
Echando un vistazo a la ley 241 del 28 de diciembre de 1967 sobre el tránsito de vehículos y la modificación No. 585 del 29 de marzo de 1977 (Juzgados de paz especiales de transito), y la 61-92 del 16 de diciembre del 1992 Gaceta Oficial 9849, que define las diferentes partes que componen las calles y las carreteras, los múltiples medios de transporte; y observando las rigurosas normas que en términos teóricos son claramente definidas, tomamos a San Francisco de Macorís como una de las ciudades del país más afectada en su sistema de transito.
Tenemos que afirmar que en los últimos 15 años el flujo vehicular en San Francisco de Macorís, ha crecido de manera constante en número cada vez mayor por año. Para ilustrar la situación de caos del tránsito enumeramos los casos de choferes del transporte público que compiten por pasajeros, los esperan en cualquier lugar y con frecuencia en donde no deben detenerse.
Camiones, yipetas, carros livianos y motores se desplazan por las vías, muchos lanzando humo negro, sin que sus conductores recuerden siquiera cuando fue la última vez que le fue colocada la “Revista” que certificaba su buen estado para transitar como manda la ley.
También hacen resonar sus bocinas en reclamo de espacio para continuar o para llamar la atención de alguien.
Cientos de autos para servicio de taxis y motoristas que ofrecen “concho” ocupan las calles y aceras, lo que obstaculiza de forma significativa el tránsito normal en la ciudad.
Automóviles, la mayoría de lujo, los encuentra usted estacionados por horas y hasta por días enteros encima de las aceras y el «hormiguero” de motos de diversos tipos cierran por completo los andenes de San Francisco.
Cúmulos de desechos sólidos sobre las aceras, postes de Edenorte mal ubicados y exhibición de productos a la venta ocupan algunos lugares el cien por ciento del ancho de las aceras. Es común ver vehículos estacionados en paralelo o doble parqueo dejando poco espacio para el paso de otro vehículo.
Construcciones invaden la mitad del espacio de las aceras.
Se tiene como parámetro importante para medir el desarrollo de una ciudad el libre tránsito del ciudadano de a pie, sin riesgo de lesionarse mientras camina para hacer sus compras, diligencias, caminatas hacia su centro de trabajo o estudio, diversión, actividad social o de salud entre otros. Es cuando menos piensa en usar vehículos para moverse y esto ayuda a despejar el tránsito y a mejorar el comercio.
Deducimos que el bajo nivel en la aplicación de las leyes de tránsito por las autoridades fomenta la cultura del atraso y el desorden en esta materia.
En nuestro recorrido para preparar este reportaje, nos detuvimos en puntos de las calles, Santa Ana, Colón, 27 de Febrero, San Francisco, El Carmen, La Cruz y Sánchez en dirección Sur-Norte. Nos detuvimos aquí sin llegar a la avenida Libertad, porque en esa popular y amplia vía hay más que razones para escribir muchas páginas sobre el caos del tránsito que protagonizan conductores y peatones quienes caminan cuidándose de ser impactado por un vehículo o un motorista. La Salcedo presenta un caso parecido al de la avenida Libertad.
Como recomendación hemos de plantear como medidas para resolver este grave problema, que se cree una comisión dotada de los poderes necesarios, tanto para evaluar la caótica situación como para tomar las decisiones pertinentes a los fines de garantizar, en el más breve tiempo, el cumplimiento de las leyes, de manera que se le devuelva a la población el derecho de moverse a pie por la ciudad con garantía de seguridad y consideración.
Proponemos que esta comisión además de técnicos la integren la alcaldía, la Amet, Policía Nacional, el cuerpo de bomberos, INAPA, Edenorte y la fiscalía.
En resumen, entendemos que el orden, el desarrollo social y el progreso material, no descansan en la existencia de las muchas leyes sino en la aplicación y cumplimiento de las que existen, aunque sean pocas.




Fotos: Randy Vízcaino.











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