Mediante el tratado de Basilea de 1795, España le cede a Francia la parte este de la isla de Santo Domingo, situación está que generó múltiples dificultades entre los habitantes del territorio. Frente a esta realidad varios sectores, económicos, políticos y sociales se enfrentan, los afrancesados para mantener el control total de la isla, el pro-español en procura de permanecer siendo colonia de España y los nacionalistas, entendían qué había llegado el momento de independizarnos.
En la Guerra de la Reconquista, los dominicanos bajo el mando de Juan Sánchez Ramírez y Ciriaco Ramírez vencieron a los franceses, pero cabe destacar que el primero no creía en el proyecto de nación que los dominicanos entendían debía desarrollarse, por el contrario, se auto nombró gobernador de la parte este de la isla en nombre de España, quien gobernó bajo ese titulo hasta el momento de su muerte el 12 de febrero de 1811, dejando así en la colonia un gran desastre económico y con una gran inconformidad generalizada entre sus habitantes. Tras la muerte de Juan Sánchez Ramírez lo sucedieron en el poder el coronel Manuel Caballero y Masot, quien fue designado Capitán General Interino y el Dr. José Núñez de Cáceres, para ese momento, en la colonia había dos gobiernos, el político lo dirigía Núñez de Cáceres y el militar Manuel Caballero.
El 7 de mayo de 1813, llega el Mariscal de campo Don Carlos Urrutia, primer gobernador nombrado por la Regencia del Reino, debido a que Fernando VII quien era el rey de España estaba en condición de prisionero, bajo la invasión de Napoleón Bonaparte. De los gobernadores que antecedieron a Urrutia, no se puede afirmar que fueran nombrados por la metrópolis, ya qué España se encontraba en guerra con Francia y es ilógico que una nación que no puede valerse por ella misma alcanzara a tener control político, militar y económico en la isla de Santo Domingo. Sobre la administración de Carlos Urrutia se puede precisar que incentivo la producción agrícola mediante los “conucos”, actividad esta que provocó que al mismo le fuera cambiado el nombre por “Carlos Conuco”.
Para enero de 1818 Carlos Urrutia es sustituido en su función como gobernador de la parte este de la isla, en su lugar fue nombrado Sebastián Kindelan, quien anteriormente había ocupado la gobernación en Santiago de Cuba. La situación en la colonia cada vez empeoraba más, los recursos que recaudaba la gobernación no alcanzaban ni siquiera para los gastos de la administración colonial, otro factor que influía era que el situado proveniente de México y Venezuela no llegaba al gobernador Kindelan, lo que contribuyó de manera significativa a la inestabilidad del control español sobre la colonia.
En mayo de 1821 Kindelan fue sustituido del cargo y en el mismo fue nombrado Pascual Real, quien era un militar con bastante edad, cabe destacar que el mismo era un veterano español que había estado enfrentando los nacionalistas venezolanos que luchaban por su independencia. Al momento en que los haitianos expresaron la unificación de la isla en Monte Cristi y Puerto Plata, Pascual Real escribió un oficio donde le expresa a la metrópolis la situación política y militar que se vivía en la isla de Santo Domingo. Situación esta que lo obligó a solicitar ayuda militar a España, algo que nunca llegó, y el mismo se vio obligado a abandonar la colonia, dejando la gobernación a su merced.









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