Valorar la situación por la que atraviesa el mundo desde una perspectiva personal representa un reto al intentar resumir los desafíos por los que nos enfrentamos.
Una de las ventajas que le puedo atribuir a esta tormenta, por llamarlo de alguna manera, es la posibilidad de encontrarnos nosotros mismos.
Parece simple. Pero interiorizarnos toma su tiempo.
Nada más perfecto que el silencio, la calma y la paz para ese reencuentro con nuestro ser. La vida es un aprendizaje continuo hacia un nivel más elevado y en ese contexto tenemos que valorarla.
Cuando todo esto haya pasado debemos hacer un balance de lo positivo y negativo que nos ha traído esta nueva coyuntura.
Aprender de la palabra china CRISIS, que significa riesgo y oportunidad. Nunca mejor dicho. Proviniendo de China precisamente el agente que ha puesto el mundo en pausa.
¿Cuál es la oportunidad que se nos abre de esta nueva situación? Hacia ese punto debemos enfocarnos.
Para la crisis ya vendrán las recetas del Gobierno y demás instituciones que tendrán que lidiar con la misma.
En cuanto a las oportunidades, se abre un amplio espacio para aprender.
Varias instituciones académicas alrededor del mundo han abierto sus puertas de forma gratuita para ofrecernos un extenso portafolio de oportunidades en todas las áreas del conocimiento.
Desde Harvard, pasando por importantes centros educativos a nivel mundial hasta la oferta local. Todo al alcance de un clic o de una búsqueda en el WWW.
Por otra parte, intentar hacer lo que siempre quiso y no halló el tiempo necesario.
Desde hace mucho tiempo, me acompaña una frase de Charles Darwin el biólogo Inglés de la teoría de la Evolución, que dice:
En el reino animal la especie que sobrevive no es la más fuerte ni la más rápida, sino la que mejor se adapta al cambio. Ahí está la clave. No deternos en el muro de las lamentaciones a clamar lo que se ha perdido. Sino reinventarnos en el medio de la crisis. Sacar fuerzas de donde estén.
Resiliencia es un vocablo que tendremos que aprender.
Por otro lado, venceremos este Coronavirus, pero vendrán otros.
Los virus tienen la capacidad de mutar igual que las bacterias que se hacen resistentes a los antibióticos.
La comunidad científica pone sus mejores esfuerzos para buscar la cura definitiva de esta nueva enfermedad y la encontrará, como ha pasado con otras tantas enfermedades (tuberculosis, SARS, HIV) solo por citar algunas. Pero de alguna forma debemos aprender a convivir con esta realidad que estará un largo tiempo con nosotros.
Escuchemos informaciones autorizadas por los organismos competentes.
Filtremos los rumores.
La ignorancia puede ser peor que la misma enfermedad.











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