Señora elecciones del 5 de Julio tu presencia sería más dañina que la presencia educativa y de salud del Coronavirus y el Polvo de Sahara, dos fenómenos que pasarán a la historia de todas las pandemias incluyendo la epidemia en la época de Moisés que su fe era tan grande que fue capaz de pedirle a Dios que abriera el Mar Rojo para que su gente pasaran y no fueran asesinadas por el ejército del imperio Romano, pero estos candidatos de ahora para las próximas elecciones del 5 de julio, son de tan poca fe; que no son capaces de separar el pequeño río Jaya, ni la fea cañada grande de la calle Sánchez, no sirven para nada que no sea satisfacer su egoísmo de querer ser grandes en su naturaleza de ser enanos.
Señora elecciones del 5 de Julio no hay razones lógicas ni morales para ir a votar, de Marzo a Julio de este año esos desgraciados candidatos se han gastado más de dos mil millones de pesos en un país pobre. Somos una isla que el masacre se pasa a pie. Señora elecciones del 5 de Julio no hay nada ideológico de valor moral para correr el riesgo que se le pegue el coronavirus por unos candidatos que sumados todos no llegan a la categoría de formar un sólo Juan Boch, o una mano de Gregorio Luperón o la mano izquierda de un Fidel Castro, o los lentes redondos de , ni el nivel educativo de Salomé Ureña de Henriquez; solo pueden ser comparados con el analfabeto presidente Gaspar Polanco, o el ex diputado Pablo Escobar antes de morir; ni siquiera pueden ser comparados con las simpáticas prostitutas llamadas Pepsi Cola, arrepentidas de igual forma que María Magdalena que luego de dos mil años la Iglesia Católica la convirtió en Santa Magdalena, la única mujer que formó parte de los doce apóstoles y pudo ser la única novia que tuvo Jesucristo porque el vino como hombre, como hombre hacía pipi y pudo sentir el polvo de Sahara como todos los humanos.
Señora elecciones del 5 de Julio dígale al coronavirus que bueno que no morí ahora, por mis creencias, en las izquierdas, en Leonel Fernández, en el PTD, en el Frente Amplio, en Guillermo Moreno, en los Popis, en la marcha verde, porque estaba equivocado; como dice Armando Manzanero: Puedo morir mañana, ya nada importa, porque puedo gritarle al mundo, estaba equivocado y agradecerle al Covid que en mi afán de no morir tome todos los medicamentos que la esperanza motivan, hasta medicamentos que son para los perros y ahora estoy vivo, pero la perrita de mi vecina ya no me ladra, me mira, con las mismas miradas de las vagabundas y ahora tengo miedo porque no usa mascarilla, ni adelante, ni atrás.
Atentamente, Manolo Bonilla

Discussion about this post