Una investigación llevada a cabo por la Universidad de Granada (2020) reveló que un salón de clases con veinte (20) niños podría afectar a ochocientas (800) personas. En nuestro país, la cantidad promedio de estudiantes por aula se encuentra entre los 27 y 32 estudiantes. Un número que duplica el aspiracional de quince (15) estudiantes por aula en el nivel preuniversitario. Esto nos lleva a tomar la inteligente decisión de cambiar la modalidad educativa para el año escolar 2020-2021. Congratulo la atención que ha puesto en el tema el excelentísimo señor presidente de la República Dominicana, Lic. Luis Abinader y el ministro de educación, Dr. Roberto Fulcar.
Diferencias entre educación a distancia y educación en línea
Aunque el confinamiento nos ha hecho utilizar ambos términos indistintamente, ambas expresiones se refieren a modalidades educativas diferentes. La educación a distancia no requiere necesariamente de una conexión a internet o de reuniones virtuales. Los estudiantes tienen control del tiempo, el espacio, y velocidad con la que completan sus actividades de aprendizaje. Reciben el contenido educativo por vía de cuadernos de trabajo, libros, dispositivos como memorias USB, entre otros. Los materiales pueden ser enviados por alguna vía o distribuidos en puntos estratégicos. Por ejemplo: durante la distribución de la alimentación escolar se puede entregar los recursos para el aprendizaje. Se pueden utilizar la radio y la televisión como recursos de apoyo. La retroalimentación y el seguimiento de los docentes ocurre por teléfono o con reuniones programadas para la entrega de asignaciones. Esto último no siendo lo ideal dada la pandemia que enfrentamos.
En la otra mano, la educación en línea (educación online) combina todos los elementos de la educación virtual, pero a esta se le añade un elemento muy importante, los encuentros o clases virtuales son sincrónicos, es decir, ocurren al mismo tiempo (en vivo). La educación en línea se auxilia de una plataforma o sistema de gestión del aprendizaje conocido comúnmente por sus siglas en inglés como LMS (Learning Management System). Existen cientos de soluciones en el mercado y muchas otras emergentes que pueden ser utilizadas como plataformas para la educación online. La República Dominicana cuenta con más de una docena de escuelas de ingeniería de cómputos y software. Ahí reside una oportunidad clave para emplear talento joven local.
La educación en línea se basa en la colaboración y socialización de contenidos: discusiones, foros, debates, presentaciones, estudios de caso, ejercicios prácticos, entre otras actividades. Se puede cargar documentos a la nube, grabar presentaciones, y también descargar contenido al equipo para repasar luego sin la necesidad de una conexión a internet permanente.
El caso dominicano
Como comentaba en otro momento, una de las mayores inversiones que hará este gobierno en los próximos meses será en dispositivos tecnológicos (tabletas y computadoras) y en infraestructura para las telecomunicaciones (acceso a telefonía e internet en todo el territorio). Durante la presentación del Plan de Educación 2020-2021, el Presidente Abinader puntualizó que la implementación de este programa será gradual. Recordemos que otros países, no tan solo en las Américas, sino en todo el mundo se encuentran en la misma encrucijada.
¿Cuál es mi línea de fondo? Debemos comunicar a la sociedad que no todos los estudiantes del sistema educativo público tendrán acceso a internet el dos (2) de noviembre del presente. La transparencia y el flujo oportuno de información es esencial. De ahí que se debe buscar una solución alternativa para garantizar que ningún niño se quede atrás. Para responder a este reto, se vuelve neurálgico el identificar y mapear los hogares donde no llegará el Internet. ¿Cómo lo hacemos? Utilizando los mapas de pobreza de la Vicepresidencia de la República. Siendo estos mapas uno de los mejores legados que nos deja la pasada gestión. El segundo paso es poner en marcha el cuerpo técnico del MINERD para el desarrollo de recursos para la educación a distancia que serán acompañados con la televisión educativa y la radio: el Canal 4 y la loable labor de Radio Santa María, entre otros medios.
Hacía tanto tiempo que no me sentía tan entusiasmado por los cambios en la educación preuniversitaria y también en el sector de la educación superior. Considero que hasta al momento lo estamos haciendo bien y veo con esperanza el porvenir de la República Dominicana. En las próximas entregas abordaré la perspectiva ética y legal de la educación en línea y también tocaré el tema de la formación de docentes.
Referencias
“Educación a distancia y virtual: calidad, disrupción, aprendizajes adaptativo y móvil.” Consultado el veintiocho (28) de agosto de 2020. Fuente: https://www.redalyc.org/pdf/3314/331453132001.pdf
“Índice de Pobreza Multidimensional de la República Dominicana.” Consultado el veintiocho (28) de agosto de 2020. Fuente: https://siuben.gob.do/wp-content/uploads/2019/07/libro-ipm-rd-26062017.pdf
“Investigadores advierten de que una clase de Infantil de 20 niños tendrá contacto con más de 800 personas después de sólo dos días.” Consultado el veintiocho (28) de agosto de 2020. Fuente: https://covid19.ugr.es/en/node/793










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