sábado, octubre 10, 2026
  • Sobre el Periódico EL JAYA
Periódico EL JAYA
  • Actualidad
    • Nordeste
    • Nacionales
    • Del Mundo
  • Opinión
    • Editorial
  • Deportes
    Los Prados no creen en nadie al obtener clasificación!; su invicto aumenta a ocho al superar a San Carlos en el 50 TBS Distrito 2026

    Los Prados no creen en nadie al obtener clasificación!; su invicto aumenta a ocho al superar a San Carlos en el 50 TBS Distrito 2026

    Johan Camilo conduce a Caonabo sobre Cristo Rey en continuación basket  Madeja Copa Pescadería Wanda

    Johan Camilo conduce a Caonabo sobre Cristo Rey en continuación basket Madeja Copa Pescadería Wanda

    Darianny Aquino junto a las atletas Dashly María, Yashiry Aquino, Zoe María que lograron conseguir medalla en la copa Iga de Panamá.

    Dolls Academy Gymnastics logran 13 medallas en histórica participación torneo internacional Iga de Panamá

    Delegaciones de siete países competirán en la 49.ª Copa Internacional de Judo Naco dedicado a Juan Chalas

    Delegaciones de siete países competirán en la 49.ª Copa Internacional de Judo Naco dedicado a Juan Chalas

    Deyvison de los Santos encabeza nuevas integraciones de los Gigantes del Cibao

    Deyvison de los Santos encabeza nuevas integraciones de los Gigantes del Cibao

  • Entretenimiento
  • Catálogo Turístico
  • Obituarios
  • MÁS
    • Historias de mi pueblo
    • Salud
    • Economía
    • Tecnología
    • Sociales
    • Contáctenos
  • Login
Sin resultados
Ver todos los resultados
Periódico EL JAYA
Inicio Opiniones

Observaciones sobre el libro «Estructuras sintácticas»

Los escollos en la búsqueda de los principios generales que subyacen en la generación de la lengua

Sulami García de la Cruz por Sulami García de la Cruz
29 septiembre, 2020
en Opiniones
Observaciones sobre el libro Estructuras sintácticas
Compartir en FacebookCompartir en XCompartir en Whatsapp

La comunicación mediante el uso de la lengua es la actividad social más compleja e impresionantes del ser humano. Por tal razón, a través de los años, ha sido objeto de numerosas investigaciones. El afán en comprender las diferentes aristas que se desprenden de ella ha dado paso a una permanente disparidad de opiniones ante los múltiples problemas que en este basto campo parece no tener fin. Uno de estos problemas ha sido la formulación de una teoría que establezca los principios generales que sustentan la formación de las unidades implicadas en tan importante capacidad humana. Con la intención de lograr esta empresa, surge el trascendental libro “Estructuras sintácticas” del lingüista estadounidense Avram Noam Chomsky, publicado en 1957 en inglés y en 1974 en español. Con él, el referido autor realiza un valioso aporte los estudios científicos de la lengua mediante la formulación de la teoría generativista transformacional.

En un principio, Chomsky nos ofrece una visión general del contenido de su producción, definiendo conceptos claves para la exposición y comprensión de sus ideas. La primera definición que presenta es la de lengua, a la cual concibe como “un conjunto infinito de cadenas finitas de símbolos que forman parte de un alfabeto finito”. Vemos como esta definición está muy próxima a la concepción de la lengua más generalizada en la actualidad. Sin embargo, nuestro autor habla de símbolos, término erróneo con el que ha designado a lo que debería llamar signo lingüístico y con el que tiene marcadas diferencias. Saussure (1945) es quien señala estas disimilitudes cuando aclara que mientras el signo posee un carácter completamente arbitrario, el símbolo no logra serlo más que parcialmente. Además, podemos agregar que este último no es de naturaleza exclusivamente lingüística. Tampoco establece el vínculo entre un significante y un significado. Esta confusión dada sobre un término tan relevante resulta un serio revés para los estudios lingüísticos. Aspectos como la arbitrariedad, por ejemplo, son los que nos permitirá comprender puntos fundamentales sobre el funcionamiento de la lengua.

Pese a lo antedicho, el autor define de manera asertiva conceptos como el de gramática y estructura. Chomsky (1974) concibe la gramática como las reglas que regulan la disposición y el uso apropiado de los elementos de las oraciones. Por su parte, enfoca la estructura como un sistema de niveles representacionales y las relaciones entre sus unidades. Según el autor, dicha estructura es preestablecida, lo que resulta evidencia irrefutable de su concepción innatista sobre el fenómeno del lenguaje, pues de acuerdo con Gleason (1999), “los teóricos innatitas creen en que los principios del lenguaje son innatos y no aprendidos”. En ese sentido, puede apreciarse una oposición a las ideas de Saussure, para quien la influencia de la colectividad es fundamental en el desarrollo de la lengua. Es así como Chomsky nos habla de un dispositivo cerebral innato y de un uso intuitivo de la lengua. No obstante, es imposible soslayar que tanto el factor biológico como el social repercuten de manera significativa.

Por otra parte, Chomsky (1974) señala que la tarea de la teoría lingüística es explicar los niveles y las gramáticas posibles para las lenguas humanas y extraer principios generales para la conducta lingüística. En sus señalamientos, critica severamente la teoría de Saussure para quien esta conducta es el “uso de la palabra”. Tal consideración es calificada por nuestro autor como vaga, por lo que se desvía a direcciones más profundas. Es así como enfoca el tema como un aspecto de la inteligencia, que él denomina facultad del lenguaje humano. Dicha denominación despierta mi atención de manera especial. Sucede que el lenguaje ha sido considerado de por sí una facultad exclusivamente humana y que fuera del hombre no existe lenguaje. No obstante, en Chomsky, apreciamos que califica al lenguaje del que habla como humano, por lo que puede entenderse que intenta diferenciarlos de otros tipos de lenguaje que se extienden más allá de lo humano. Ciertamente, los demás organismos vivos poseen medios de interrelación – aunque con códigos distintos y limitados– que les permiten satisfacer sus necesidades y su supervivencia en el contexto en el cual se desenvuelven. Sin embargo, al hablar de lenguaje seria menos confuso limitarnos a la capacidad de comprender y hacer uso de la lengua para la comunicación, capacidad exclusivamente humana.

En otro orden, dado a que el estudio que Chomsky nos presenta es de carácter sintáctico, en la parte introductoria, nos ofrece una definición muy sintética y clara de sintaxis como el estudio de los procesos y principio que subyacen en la construcción de oraciones. Al mismo tiempo, afirma la necesidad de distinguir las oraciones gramaticales de las que no lo son a fin de poder determinar con precisión el objeto de su estudio. De esta manera, será proporcionado un criterio de adecuación que permitirá ofrecer una explicación de la naturaleza general del lenguaje. No obstante, el autor advierte la dificultad de este proceso de deslinde. Es esta complejidad la que ha provocado diversas erratas entre los lingüistas, muchos de los cuales afirman que son gramaticales aquellas oraciones posibles y agramaticales las que no, como si se tratara de un asunto de baja o alta probabilidad. Chomsky nos aclara que no se trata de aspectos estadísticos, sino de un análisis estructural. Con esto, no pretende desdeñar la importancia de la estadística en los estudios de la lengua, pero asegura que la misma no representa soluciones para este particular.

Durante la exposición de sus ideas, Chomsky comete el grave desacierto de presentar indistintamente el término fonema con el de letras del alfabeto. Sabemos bien que se trata de conceptos de naturaleza muy distinta. Mientras los fonemas tienen carácter oral, las letras son su representación gráfica y, en muchos casos, no coinciden. Aquí podemos apreciar lo que Saussure (1945) nos advierte en su ¨Curso de lingüística general¨ sobre la confusión y primacía de la escritura sobre la oralidad. Tal hecho ha desencadenado, entre otras cosas, la permanencia de notables faltas ortográficas. Por tanto, si se aspira a deshacer los obstáculos que han embrollado los estudios lingüísticos, es imperativo establecer las diferencias entre estos conceptos elementales.

Otro equivoco muy notable en esta producción es que no se establece discriminación alguna entre morfemas y palabras. Indiscutiblemente, hay morfemas que por sí solos constituyen palabras (llamados morfemas libres), no obstante, hay otros tantos (morfemas trabados) que necesitan de otras unidades para completar su sentido pleno. Igual de lamentable es la utilización de los términos hablantes y oyentes, donde el primero luce como un mero divulgador de ideas y el segundo como un simple receptor pasivo de informaciones. García Molina (2014) nos enseña que estos deben ser nombrados, más bien, enunciador y enunciatario. Ambos participan activamente en el proceso de construcción y reconstrucción del enunciado mediante una serie de procesos inferenciales, constituyéndose en sujetos del discurso.

Por otro lado, en su afán de encontrar el ingenio generador de las formas gramaticales y determinar por qué son adecuadas estas formas, —tomando el inglés y el español como modelos de lengua—, medita sobre la teoría de los estados finitos. La misma, de acuerdo con Chomsky (1974), está basada en niveles representacionales, donde los morfemas son establecidos como elementos de nivel superior. Sin embargo, a pesar de que aporta cierta utilidad, su estudio resulta tortuoso, ya que estos estados producen tanto oraciones como no oraciones. Esta condición empuja a nuestro autor a buscar una forma de gramática más poderosa. Es así como reflexiona sobre una posible gramática basada en el análisis de los constituyentes de la oración. Se trata de la estructura ahormacional en donde las formas se obtienen mediante derivaciones. Esta, aunque más útil que la anterior, resulta de igual forma compleja y nada reveladora. Pese a que el lingüista busca, por todos los medios, adecuar esta teoría, sus esfuerzos resultan vanos. Reconoce que el análisis de los constituyentes oracionales es limitado. Por ello, opta por una propuesta superior fundamentada en un análisis transformacional.

Tratando de extinguir complejidades que encuentra en su trayecto, Chomsky propone una combinación de las dos últimas teorías. Dicha iniciativa le permite un acercamiento notable a la consecución de su propósito y la solución a uno de los mayores problemas que han enfrentado los estudios de la lengua.  El propósito consiste en crear una teoría lingüística, que permita obtener leyes generales y predicciones, mediante el análisis de hechos lingüísticos particulares. Dado al carácter mutable de la lengua, Chomsky reconoce las potenciales modificaciones a las que dicha teoría ha de ser sometida, pues como es lógico augurar, siempre habrá nuevos hechos y aportes que analizar.

Por otro lado, en el poder explicativo de la teoría lingüística, Chomsky establece una jerarquía entre los niveles representacionales que participan en el ingenio creador. El más inferior de estos niveles es el fonético, sigue el nivel morfológico y coloca en la cúspide la estructura ahormacional y transformacional. El transformacional constituye, de esta manera, un nivel superior. Es el más interesante y, a la vez, más revelador.  Es por ello por lo que el autor lo califica como el más idóneo para la descripción del lenguaje. No obstante, lo anterior no implica el menosprecio de los niveles que le anteceden, pues según el lingüista, cada uno se ocupa de explicar las ambigüedades presentes en los precedentes, hecho que en su ausencia sería imposible.

En el último tema, dedicado a la sintaxis y a la semántica, Chomsky expone una serie de ideas que parecen ser contradictorias. Para él comprender una oración implica conocer las oraciones meollares de origen, su estructura ahormacional y su origen transformacional. Con tal afirmación, parece ser irrebatible el nexo entre los referidos conceptos. Sin embargo, este vínculo supone uno de los embrollos de mayor magnitud en la lingüística, creando dudas sobre la influencia de la semántica en la creación de una gramática. Intentando aclarar esta opacidad, el lingüista se percata de qué tan compleja es esta empresa y apela al aspecto formal como única vía para obtener una teoría gramatical firme. Sin negar el lazo entre lo formal y lo semántico, sugiere no profundizar en este aspecto, ya que podrían producir turbiedad en los análisis estructurales.

Como podemos colegir, los estudios lingüísticos han recorrido un largo trayecto para lograr convertirse en los grandes aportes que apreciamos en la actualidad. Tal es el caso de Estructuras sintácticas de Noam Chomsky, el cual representa un hito en el campo de la comunicación humana. Con la introducción de la sintaxis a los estudios de la lengua y la fundación de una gramática generativa transformacional, se constituye en una de las   producciones más trascendentales para los estudios científicos en este campo y en una de las propuestas más poderosas y reconocidas que han surgido a lo largo de la historia. Gracias a este escrito, por primera vez se comprueba las existencias de principios generales abstractos que subyacen en la generación de la lengua, lo que el autor denomina “Gramática Universal”. Esta novedosa gramática, aunque conserva algunos rasgos del estructuralismo, supera muchas de las restricciones del mismo representando un enfoque innovador y dinámico de los estudios lingüísticos que hasta el momento se habían caracterizado por la descripción estática de sus constituyentes.

Sin duda, sería injusto no aplaudir el valioso aporte de Chomsky en su magistral producción y el alto grado de profundidad y reflexión que en ella evidencia. Es admirable el extraordinario esfuerzo y la minuciosidad con la nos intenta hacer comprender el funcionamiento de la lengua y sus procesos de generación. Sin embargo, también es preciso destacar que la presencia de muchos errores de conceptos básicos para la lingüística, convierten esta producción en el germen de importantes confusiones. La indiscriminación entre fonema y letra, morfema y palabra, el uso inapropiado de los términos hablante y oyente, así como la confusión entre símbolo y signo, que son tan preponderantes para los estudios lingüísticos, son equívocos muy graves.

Otra limitación de los estudios de Chomsky es que el mismo se restringe al análisis de la microestructura, pasándose por alto la macroestructura textual. En otras palabras, en estos estudios no se trasciende más allá del análisis de la oración, por lo que no se reconoce la existencia de unidades superiores a esta. Lo mismo ha sido una herencia cuya extinción no ha resultado tarea fácil para los estudiosos del área. No obstante, son estas mismas trabas las que han despertado el interés y han permitido la gestación de novedosas investigaciones con las que poco a poco se ha progresado hacia una perspectiva discursiva.

Relacionado

Sulami García de la Cruz

Sulami García de la Cruz

Discussion about this post

Banco Popular Dominicano, economía de la Bondad Banco Popular Dominicano, economía de la Bondad Banco Popular Dominicano, economía de la Bondad
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Sin resultados
Ver todos los resultados
Los Prados no creen en nadie al obtener clasificación!; su invicto aumenta a ocho al superar a San Carlos en el 50 TBS Distrito 2026

Los Prados no creen en nadie al obtener clasificación!; su invicto aumenta a ocho al superar a San Carlos en el 50 TBS Distrito 2026

10 octubre, 2026
Johan Camilo conduce a Caonabo sobre Cristo Rey en continuación basket  Madeja Copa Pescadería Wanda

Johan Camilo conduce a Caonabo sobre Cristo Rey en continuación basket Madeja Copa Pescadería Wanda

10 octubre, 2026
Darianny Aquino junto a las atletas Dashly María, Yashiry Aquino, Zoe María que lograron conseguir medalla en la copa Iga de Panamá.

Dolls Academy Gymnastics logran 13 medallas en histórica participación torneo internacional Iga de Panamá

10 octubre, 2026
Delegaciones de siete países competirán en la 49.ª Copa Internacional de Judo Naco dedicado a Juan Chalas

Delegaciones de siete países competirán en la 49.ª Copa Internacional de Judo Naco dedicado a Juan Chalas

10 octubre, 2026
Fallece a los 51 años el plomero Orlando Francisco Acosta

Fallece a los 51 años el plomero Orlando Francisco Acosta

9 octubre, 2026
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Imágenes, fotos, vídeos y música libres de derechos Despositphotos es un banco de imágenes libres de derechos líder en el sector. Imágenes, fotos, vídeos y música libres de derechos Despositphotos es un banco de imágenes libres de derechos líder en el sector. Imágenes, fotos, vídeos y música libres de derechos Despositphotos es un banco de imágenes libres de derechos líder en el sector.
PUBLICIDAD

Periódico EL JAYA

© 2026 Todos los derechos reservados.
Duvergé No. 5, Las Flores, San Francisco de Macorís, RD.
Teléfonos: +1 (809) 588-5016 | +1 (809) 588-6863

Síguenos…

Facebook Twitter Instagram
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sobre el Periódico EL JAYA
  • Contáctenos

© 2026, PERIÓDICO EL JAYA, Todos los derechos reservados. Duvergé No. 5, Las Flores, San Francisco de Macorís, RD. Teléfonos: 809-588-5016 | 809-588-6863

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Actualidad
    • Nordeste
    • Nacionales
    • Del Mundo
  • Opinión
    • Editorial
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Catálogo Turístico
  • Obituarios
  • MÁS
    • Historias de mi pueblo
    • Salud
    • Economía
    • Tecnología
    • Sociales
    • Contáctenos

© 2026, PERIÓDICO EL JAYA, Todos los derechos reservados. Duvergé No. 5, Las Flores, San Francisco de Macorís, RD. Teléfonos: 809-588-5016 | 809-588-6863