Los Estados Unidos de América tienen pautada las elecciones presidenciales para el próximo 3 de noviembre de este año 2020, en el cual se medirán los candidatos Donald Trump de 74 años de edad, por el partido Republicano y actual presidente, frente a Joe Biden de 77 años de edad, por el partido Demócrata, quien fue vicepresidente en la administración del presidente Barack Obama en el período 2009-2017.
La noche de ayer martes 29 de septiembre del mes en curso, a eso de las 9:00 de la noche, inició el primer debate presidencial en Cleveland, Ohio, el cual duró una hora y media, entre Donald Trump y Joe Biden. Sin embargo mirar y escuchar, las interacciones en este primer episodio fue realmente decepcionante ver la disputa entre estos dos aspirantes. En vez de un debate, lo que más parecía era un pleito entre vecinos, Trump como una fiera herida atropellando a su oponente y al moderador; mientras que Biden se veía muy ecuánime, y a la vez sumiso ante su rival.
Las expectativas que se esperaban en este primer debate, era de mostrar mas capacidad política, antes sus espectadores, ya que uno pretende continuar dirigiendo en la Casa Blanca y el otro por llegar a la misma. Es por esto que se creía que iba a ser un debate de mayor nivel entre los aspirantes, por la importancia de esté y la imagen que tienen como potencia global. Por su parte Biden aunque se veía más pasivo debió tener un discurso mas fuerte y que fuese acompañado de propuestas más concretas y contundentes para que llegara al elector indeciso y así poder disuadirlo, ganar su confianza y su voto.
Mientras Trump como siempre muy imperativo y controversial, trataba de sacar de su pasividad a Biden, con temas personales como de el de su hijo, diciéndole que este había recibido unos cuantos millones de dólares, pero Joe nunca se dejó acorralar ni sacar de su casilla; siempre mantuvo la calma. Biden cuando podía seguía enrostrándole el mal manejo que ha tenido como presidente de los Estados Unidos, en temas como: justicia, la pandemia del Covid-19, la economía, bajos impuestos pagado por Trump, desigualdad social, seguridad social, el desempleo, el cambio climático y la violencia generada por el racismo, entre otros temas importantes para el pueblo estadounidense.
En lo adelante habrá más debates en los cuales Trump, no dejará de ser Trump con su imperactividad, por lo que sus asesores si es que se deja; deberán asesorarlo mejor y tratar de calmarlo un poco. Mientras que Biden debe proyectar con mucha mas seguridad su discurso manejando datos estadísticos y exhibir mejores propuestas que vayan directas al electorado para que así gane más adeptos en lo que queda de campaña, a pesar de que aún falta mucho para el 3 de noviembre.











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