Ser didáctico;siempre va de la mano en la intención de todo maestro, cuando aborda cualquier tema, esta vez no será la excepción. El término Restauración, es un adjetivo que esta relacionado a la accion, que un individuo o un grupo de ellos, ponen en marcha para recobrar, recuperar o recolocar algo, en el lugar en el que antes se encontraba. En términos propiamente políticos, Restauración se define, como el restablecimiento de un régimen político, que ya antes, había sido sustituido, naturalmente por otro distinto o diferente. Justamente a eso, fue a lo que se le dio inicio, el 16 de agosto de 1863,en el Cerro de Capotillo, por aquel grupo de bravos patriotas que integraban: Santiago Rodríguez, José Cabrera, Benito Moción, Pedro Antonio Pimentel y otros no menos valerosos, que siempre se sintieron humillados, por el traidor hecho llevado a cabo por Santana,el 18 de marzo de 1861.( anexión a España).
La historia es una ciencia y como toda ciencia, tiene sus métodos y de los cuales se vale para procurar fundamentar sus hallazgos o conclusiones. El método por excelencia de la historia es el analítico-sintetico y también el heurístico, siendo este último por definición, la acción de búsqueda y descubrimiento que para arribar a la explicación de lo nuevo, pone en ejecución todo historiador. He entendido necesario hacer estas precisiones, porque al hecho restaurador, se han referido los más ilustres historiadores que ha tenido la república dominicana, la mayoría de los cuales han coincidido, en muchas de las características que definieron a dicha epopeya, sin embargo, también han habido discrepancias las cuales se mantienen en el presente.
Por ejemplo, tanto Juan Bosch, como Roberto cassá, han sostenido que la principal características de la guerra restauradora fue la de ser una, en donde los sectores campesinos y populares jugaron el papel fundamental, algo con lo cual coincido, no obstante, para mi el papel o rol dirigente en dicha guerra no lo jugaron los sectores populares, sino por el contrario, los sectores oligárquicos que para entonces estaban conformados por: terratenientes, hacendados, cortadores de madera y el sector de la pequeña burguesía productora de tabaco de Santiago y el cibao, que comercializaba dicha producción tabaquera, con otros países europeos entre los que naturalmente no se encontraba España.
En ese sentido, solo hay que reparar en el hecho, de sobre cual era la condición económico-social de; Santiago Rodríguez, Lucas Evangelista de Peña, Pedro Antonio Antonio Pimentel, Pepillo Salcedo, Eusebio Manzueta, Juan Antonio Polanco y de su hermano Gaspar Polanco. Todos ellos, eran gentes de poder económico y social. De extracción humilde, de entre las principales figuras de la restauración, solo se podían identificar a: José Cabrera, Benito Monción, Gregorio Luperón, Marco Evangelista Adón, Ulises Hereaux entre otros.
Otra cuestión, en el plano estrictamente político, a la que tradicionalmente se le presta poca atención, cuando se aborda la enseñanza de la historia en el marco del currículum de la educación dominicana o también cuando se analiza el tema a nivel general,es la referente a las contradicciones que desde el inicio de la guerra restauradora se produjeron, entre las distintas facciones que cohabitaban en la cúpula dirigente de dicha guerra, en mi parecer, las mismas pudieron estar relacionadas con el hecho, de que aun y cuando buena parte de los restauradores, habían también participado en las guerras patrióticas, que tras la independencia nacional se libraron para mantenerla, frente a las sucesivas invasiones haitianas, no menos cierto era también, que la frágil unidad que lograron articular los trinitarios y hateros para lograr la independencia, tras el logro de la misma se resquebrajó, pasando a ser el periodo de la 1era. República uno de carácter muy turbulento e inestable, ya que a las históricas diferencias entre Duarte y Santana, se agregaron también, las de este último con Buenaventura Báez.
En este temor o sentido, varios hechos ocurridos tanto durante el curso de la Restauración como una vez concluida la misma, pueden ayudar a sostener y fundamentar, este mi otro punto punto de vista, en torno a las causas de tales contradicciones. En primer lugar está la acusación de baecista de que fue objeto Pepillo Salcedo, lo que tambien junto a la presunción de traidor,fue lo que llevó a Gaspar Polanco, quien había sido santanista, a dar la orden para que fuera fusilado y en segundo lugar, se puede hablar, de la acción de renuncia al cargo de presidente que ostentaba Pedro Antonio Pimentel en 1865, al este enterarse de que José María Cabral y Eusebio Manzueta estaban organizando una rebelión en contra de su gobierno, con el propósito político de instalar a Báez en el poder.
En conclusion; aun y cuando fueron logrados los objetivos político- patrióticos, que se enarbolaron desde el grito de Capotillo de recuperar la soberanía perdida, de apostar al fortalecimiento del estado nacional independiente, revalidando con ello, el pensamiento y visión del Patricio Juan Pablo Duarte y aún cuando también la guerra restauradora terminó liquidando el sector político- social que representaban los hateros, no obstante ello, Tras la Restauración; por las debilidades propias de la formación económico-social en medio de la cual discurría la vida del pueblo dominicano, una vida vinculada a lo rural y a una economía predominantemente autárquica, es decir, se producía para satisfacer el consumo familiar con un precario vínculo con el mercado internacional y un mercado nacional casi inexistente, a todo esto hay que agregar además, que el nuestro era un pueblo de muy escasa cultura cuasi analfabeto, que no se movía por ideales, sino por identidad con el hacendado que era la garantía de subsistencia para el campesino y su familia, de lo cual se desprendía una actitud de agradecimiento y sumisión, que a su vez alimentó el caudillismo y el caciquismo que terminó sumiendo en el caos y la confrontación política a la restaurada República.











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