William Shakespeare, dijo alguna vez; que las palabras encerraban mucho poder. Precisando al respecto lo siguiente: «hay palabras que son puñales» pero existen otras que también: inspiran, acercan, animan y sanan. Siempre podemos tomar la decisión como seres inteligentes, de usar la palabra y la comunicación, como instrumentos por excelencia, para facilitar el entendimiento, jamás para herir, maltratar y dañar.
En mi experiencia de maestro y educador, asimilé un conocimiento fundamental desde mi práctica docente y esta fue; la de siempre estar dispuesto a escuchar lo menos prejuiciadamente posible a mis alumnos, a mis compañeros maestros y a los padres de mis alumnos, como forma de ponerme en actitud de comprenderlos.
En las aulas; en interacción con mis alumnos asimile también, que no debía porque no era sano emocional y profesionalmente, que le atribuyera al ciertas inconductas de mis alumnos, producto más de la inmadurez que de la idea de producir daño, una razón personal de ellos para fastidiarme y molestarme.
Por eso, como pude, me empeñe en mejorar mediante el adecuado entrenamiento mis emociones, con tal de impedir o evitar, de que fueran ellas y no la razón, las que estuvieran al frente y en control de mi práctica docente y con ello nítidamente mostrarle a mis alumnos, de que estaba allí, para siempre asumir una actitud de comprensión, ayuda y colaboración, con tal de enseñarlos a caminar por los pedregosos caminos de la vida.
Finalmente entiendo necesario puntualizar, que toda aquella persona que por alguna razón ha decidido cumplir un rol de conductor, de orientador, de animador y/o de guía, debe empeñarse permanentemente en proyectar que sus palabras, no tienen jamás la intención de denigrar, de empequeñecer, ni de no reconocer el trabajo de nuestros colaboradores y que muy por el contrario siempre tendrán como propósito, hacerle ver y entender a dichos colaboradores, que cuando sugerimos y pedimos desde nuestras palabras, lo que verdaderamente buscamos y pretendemos es; estimularlos, a que juntos contribuyamos a alcanzar, lo que juntos al inicio nos dimos como propósito.











Discussion about this post