Por Milagros Salcedo.
Lograr trascender en el tiempo es una virtud que pocos escritores han logrado, sin duda, Gabriel García Márquez lo consiguió con este magnífico cuento “Un día de estos”. Este texto publicado en 1962 y pertenece a un libro de cuentos titulado “Los funerales de mamá grande” Los relatos que forman parte de esta obra son: La siesta del martes, Un día de estos, En este pueblo no hay ladrones, La prodigiosa tarde de Baltazar, La viuda de Montiel, Un día después del sábado, Rosas artificiales y Los funerales de la Mamá Grande. Cada una de las narraciones son independientes entre sí, aunque comparten un rasgo especial: guardan un vínculo con su novela cumbre “Cien años de soledad”.
En el cuento que nos interesa, se narra la temática de la desigualdad entre las clases sociales donde la clase alta se aprovecha de su posición para explotar, maltratar y hacer su voluntad sin que pague consecuencia alguna por sus actos, mientras los pobres son los más vulnerables y explotados por el gobierno. Lamentablemente esta realidad se vivía en ese entonces y se mantiene muy común en la actualidad. De manera extraordinaria García Márquez cuenta a través de una trama simple y con pocos personajes como la rivalidad existente entre un dentista serio y honrado que representa al pueblo (los pobres) y un alcalde opresor (el gobierno) no es impedimento para cumplir con el deber de servir al necesitado aun cuando las personas no lo merezcan hay que hacer las cosas bien.
En este trabajo se priorizará el uso de las categorías gramaticales presentes y el uso semántico, así como la connotación que quiso transmitir el autor al momento de crear esta obra maestra.
El autor inicia el cuento describiendo un lugar y un tiempo “El lunes amaneció tibio y sin lluvia”, el lunes es un adverbio circunstancial de tiempo, que da la idea de que se está ubicando a los personajes en un tiempo y espacio específico, en este caso el consultorio del dentista, y que era temprano en la mañana. “Don Aurelio Escobar” es un sustantivo, este es el nombre del personaje principal de la historia. “Dentista madrugador y sin título”, aquí el autor utiliza adjetivos calificativos para decir cómo era el dentista. Se puede notar que era una persona responsable ya que se levantaba temprano y de confianza para el pueblo pues ejercía su profesión aun sin tener un título. “Sacó de la vidriera una dentadura postiza”, aquí el autor utiliza un verbo en pretérito simple, lo cual indica que la acción se realizó una vez, además de la narración en tercera persona, pues no se incluye en la historia. “Cuando tuvo las cosas dispuestas sobre la mesa rodó la fresa hacia el sillón”, aquí se utilizó la preposición sobre y hacia para dar a entender que Don Aurelio era muy ordenado y tenía cada cosa en su lugar.
“Después de las ocho hizo una pausa para mirar el cielo por la ventana”, aquí se encuentra un nexo de orden pues el autor está narrando acciones que ocurrieron primero y otras después, solo cuando termina Don Aurelio de pulir la dentadura se dispone a mirar por la ventana. El verbo mirar funciona con un verbo en infinitivo porque termina en ar este tipo de verbo es también es llamado verboide.
“Estaba puliendo un diente de oro”. Aquí se utilizó un verbo en pretérito pluscuamperfecto ya que quiso indicar que esta acción la venía realizando durante un tiempo prolongando, es decir, que gran parte de su tiempo el dentista lo ocupaba puliendo esa dentadura. “Se había afeitado la mejilla izquierda, pero tenía la otra hinchada y dolorida”. En esta oración se utilizó “se” como pronombre personal en la tercera persona del singular, refiriéndose al Alcalde y también una perífrasis verbal del verbo haber más un participio, había afeitado pues con el dolor de muela solo pudo afeitarse un solo lado denotando que el mismo tenía mucho dolor. “Siéntese”. Este es un verbo imperativo se utiliza para dar órdenes o mandatos, el mismo hace referencia a que cuando Don Aurelio vio al Alcalde así tan mal, sintió lástima por él y lo mandó a sentar para atenderlo. “Mientras hervían los instrumentos”, en esta oración mientras funciona como un circunstancial de tiempo pues el autor hace alusión a que el tiempo estaba transcurriendo en ese momento, también se evidencia el artículo “los” que acompaña al sustantivo instrumentos, es decir, a los utensilios que usaría para extraer la muela del alcalde.
-Tiene que ser sin anestesia -dijo.
– ¿Por qué?
-Porque tiene un absceso.
Aquí hay un pequeño diálogo “- ¿Por qué?” Este es un pronombre interrogativo en él se refleja un poco de desconfianza por parte del alcalde al preguntarle al dentista por qué sería sin anestesia. El otro porque “Porque” es un adverbio o nexo de causalidad pues da razones de porqué le iba a extraer la muela sin la anestesia. “-Aquí nos paga veinte muertos, teniente”. En esta oración el autor utiliza un modificador circunstancial de lugar aquí, refiriéndose no solo al lugar donde se encontraba el Alcalde, sino también a esa situación de dolor, en otras palabras, le quiso decir que aquí todo se paga. Veinte es un circunstancial de cantidad pues en la historia el Alcalde sabía de unos muertos que se habían quedado impune y, por último, se utiliza un vocativo al llamarlo por el nombre.
“El dentista abrió las piernas y apretó la muela con el gatillo caliente”. En esta oración el sujeto es “el dentista”, como sabemos pues es la persona que realiza la acción en el texto, el resto de la oración es el predicado: la acción que hizo. Aquí hay objeto directo ¿qué hizo? Abrió las piernas y apretó la muela. Y hay un complemento circunstancial de modo ¿cómo lo hizo? Con el gatillo caliente le extrajo la muela al Alcalde.
“El alcalde sintió un crujido de huesos en la mandíbula y sus ojos se llenaron de lágrimas”. Aquí nos encontramos con el sujeto que es el alcalde, el núcleo del sujeto Alcalde, a partir del verbo está el predicado, el núcleo del predicado es sintió que es un verbo en pasado simple en la tercera persona del singular, es decir, el alcalde; también un objeto directo, un crujido de huesos; complemento circunstancial de lugar, en la mandíbula; hay un nexo copulativo y, un pronombre posesivo sus ojos y el impersonal se para explicar que los ojos del teniente se habían llenado de lágrimas, en otras palabras, sufrió mucho.
“Acuéstese -dijo- y haga buches de agua de sal.” En esta oración el primer verbo es el núcleo de predicado, además este es un verbo imperativo pues indica que el dentista le estaba dando un mandato al alcaide. También un objeto directo que es que haga buches de agua de sal.
Para finalizar, en este texto se puede percibir luego de su análisis la variedad gramatical que existe, así como la perfecta sintaxis que utiliza García Márquez en sus redacciones.
Referencias
- Ciudad seva. (s.f). Un día de estos. Obtenido de https://ciudadseva.com/texto/un-dia-de-estos/
- wikipedia. (s.f.). Biografía de Gabriel Garcia Marquez. Obtenido de https://es.wikipedia.org/wiki/Gabriel_Garc%C3%ADa_M%C3%A1rquez#Cuentos











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