“Que vengan todos/Vamos a festejarlo/ A no decir/ La muerte siempre lo borra todo/ Todo lo purifica”.
La reciente muerte de Ramón Pérez Martínez (Macorís), principal verdugo de las incipientes mentes de los utópicos dominicanos, asesino de “cuchillo y horca” de muchos los revolucionarios a los que les quitaron en forma violenta sus vidas durante la dictadura disfrazada del nefasto Dr. Joaquín Balaguer Ricardo, solo por el “delito” de dedicarse a la causa de la construcción de la consecución de un mundo mejor que es posible; deja en los comunista el dolor de la frustración ante una dirigencia de izquierda que no supo vengar a sus muertos.
Algunas de las reacciones de los anteriores ateos por antonomasia, relegan, al poder de ultratumba, la responsabilidad histórica de una dirigencia de izquierda que no supo honrar, ante la inoperancia del sistema judicial, a sus compañeros caídos. Muchos acuden al “Infierno” mentado, para hacerse la justicia que no obtuvieron en vida… Otra flaqueza más pues, los versados saben que no existe, eso lo saben los comunistas.
Ojalá y, tanto la militancia comunista y aún más su dirigencia, maduren y comprendan que ya es tiempo de pasar a la madurez política y admitir que no se tuvo a la altura de ajusticiar a un verdugo confeso. Por qué, quién dijo que la muerte es un actuante de justicia. Hasta donde se sabe, es una condición natural a los vivos que cumplen un ciclo natural…
No obstante, el fuego reprimido en el pecho cuyo sabor es de impotencia, demanda celebración. Así que, vale recitar, una vez más, al gran poeta latinoamericano, Mario Benedetti, en su poema “OBITUARIO CON HURRAS”:
“Vamos a festejarlo
Vengan todos
Los inocentes
Los damnificados
Los que gritan de noche
Los que sufren de día
Los que sufren el cuerpo
Los que alojan fantasmas
Los que pisan descalzos
Los que blasfeman y arden
Los pobres congelados
Los que quieren a alguien
Los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda.
¡QUE SIGAN DESCANSANDO EN PAZ LAS VÍCTIMAS DE PERÉZ MARTÍNEZ!











Discussion about this post