En vista de los inconvenientes que se han presentado en la exportación del cacao en la República Dominicana, en las últimas cosechas, he decidido escribir el siguiente artículo:
“La República Dominicana tiene muchos años que inició la agroindustrialización del cacao, pero entendemos, que nos hemos quedado rezagados en esta actividad, la cual no se ha desarrollado en la medida que exige la sociedad, quizás por negligencia de las autoridades presentes y pasadas o por el poco interés que ha mostrado el subsector. Desde hace algún tiempo. La producción de cacao de República Dominicana está algo estancada hace varios años, aunque hemos mejorado la calidad, ocupando en estos momentos los primeros lugares en la producción de cacao fino y de aroma, con un volumen de alrededor del 80% de su cacao orgánico, liderando las exportaciones de cacao orgánico del mundo cacaotalero. El promedio exportado en los últimos diez (10) años, es de 73,000 toneladas métricas, de esta cantidad se exporta el 80% a granel y el 20% restante se procesa en el país, estas cifras deberían ser inversas; y entendemos que estos datos hay que actualizarlos, pues, tenemos muchos años manejando las mismas cifras. Las agroindustrias de cacao que existen en el país, la mayoría pertenecen a los grandes comercializadores, los cuales, se abastecen de los productores. Hay otras procesadoras que se abastecen de materia prima de los almacenes de los grandes compradores.
Los productores de cacao no reciben ningún tipo de beneficios o incentivos de parte de los compradores y de los procesadores, aunque los mismos no están obligados a distribuir sus ganancias, pues, la ley los ampara por ser CxA, o Sociedad Anónima. Los que devuelven algún beneficio, lo hacen espontáneamente. Las cooperativas sí están obligadas por ley a entregar sus excedentes a sus socios (Si los hay), por ser instituciones sin fines de lucro (ONG), con un capital participativo. La cooperativa de cacao (COOPROAGRO), entregó los excedentes a sus socios en el mes de Diciembre del 2022, por la suma de RD$140,000,000.00 (Ciento Cuarenta Millones de Pesos Dominicanos), en relación a la comercialización del cacao en las últimas dos (2) cosechas: 2020-2021; y 2022-2023, sobre todo, con el cacao orgánico, el cual se ha vendido a precio de cacao convencional y bajo el precio de compra, sugerimos, la realización de reuniones con el sub-sector, con la intención de analizar si es posible el aumento del volumen de cacao que se está procesando en estos momentos, sin embargo, entendemos que este es un tema algo complicado para las autoridades, y que hay que contemplarlo a largo plazo, y que debe involucrar a todo el subsector, sobre todo, las empresas que están procesando en la actualidad, para que emitan sus consideraciones de acuerdo a sus éxitos y experiencias en el manejo del procesamiento del cacao.
Es importante involucrar las empresas, o agroindustrias que están operando en este sector desde hace muchos años, para que nos brinden toda su experiencia, y para que las autoridades analicen las debilidades en el aspecto técnico y económico que se puedan presentar, para que este sector pueda desarrollarse con normalidad y que le permita aumentar el volumen de cacao que están procesando.
Sería muy oportuno preguntarnos ¿Cuál sería el futuro de nuestro cacao de continuar el ritmo que llevan las exportaciones en los diferentes tipos de cacao?.
La respuesta se encontrará en el procesamiento del cacao, para lo cual, tenemos que irnos preparando para el futuro, pues, de esta manera, les pondríamos valor agregado a nuestro cacao, basado, lógicamente en el procesamiento industrial, que es donde creemos que están los verdaderos beneficios del cacao.
De lograrse un aumento en el procesamiento, mejoraría la situación económica de todo el sub-sector que converge en este cultivo; el procesamiento industrial es determinante para todos los frutales y otros rubros, los cuales aumentan su valor luego del procesamiento. Si se logra un incremento en el volumen del cacao procesado, tendría que ir acompañado con la creación de nuevos nichos de mercados, principalmente en el exterior, que le sirvan de recepción a los productos fabricados.
El consumo del cacao dominicano hay que internacionalizarlo, sobre todo, en aquellos países donde no lo consumen, entre las instituciones que nos pueden ayudar a promover el uso de los subproductos del cacao tenemos: 1) El Centro de Exportación (Pro-Dominicana); 2) El Servicio Consular (Secretaría de Estado de Exterior); 3) Proindustria; 4) El sector turístico para exhibirlos a los turistas en los hoteles que nos visitan; 5) En las zonas francas de los aeropuertos; 6) Invitar a los procesadores cuando hay ferias internacionales para que exhiban sus productos;
Desconocemos si existe algún programa en el Ministerio de Agricultura, para motivar el procesamiento del cacao, así como, para organizar y capacitar las personas o grupos que se interesen por el procesamiento del cacao.
En algunas zonas cacaotaleras del país, existen pequeños grupos, principalmente de mujeres que están haciendo un gran trabajo de forma silente, de mucha importancia en el procesamiento del cacao en sus comunidades, operando pequeñas procesadoras por iniciativa propia, y otras, orientadas por organizaciones nacionales e internacionales, las cuales procesan cientos de quintales de cacao al año.
La mayoría de estos grupos y personas se lanzaron vendiendo los productos artesanales que fabrican en su propia comunidad. Algunos de estos grupos han podido subsistir a base de muchas precariedades, gracias a préstamos que han obtenido a través de instituciones (Como el FEDA y el IDIAF), y otras ayudas internacionales, como una del Canadá, que les ayudó técnica y económicamente en el desarrollo de la empresa.
En estos momentos, nos estamos refiriendo a la pequeña agroempresa (CHOCO CIBAO), que es uno de los grupos que más ha avanzado en el Nordeste, están ubicados en el paraje Los Naranjos del municipio de Castillo, Provincia Duarte, integrada por el momento por unas doce (12) mujeres, muy laboriosas, entusiastas y trabajadoras. En estos momentos terminaron de pagar un préstamo de RD$2,000,000.00 (Dos Millones de Pesos Dominicanos), a través del FEDA, el cual tuvieron que utilizarlo casi en su totalidad en la compra de los equipos de trabajo para elaborar el cacao, los cuales son excesivamente costosos, así como, en la construcción de algunas infraestructuras, pues poseen su propio local. Luego de pagar el préstamo, tomaron otro por un RD$1,500,000.00 (Un Millón Quinientos Mil Pesos Dominicanos), para poder seguir operando. El pago de los intereses, más la amortización del capital, no les ha permitido formar su propio capital de trabajo, por lo que en ocasiones tienen que tomar la materia prima a crédito a productores amigos de la comunidad para pagarle luego de que se vendan los productos elaborados con su cacao. Entre los productos que elaboran tenemos los siguientes: 1) Vinos; 2) Manteca; 3) Cocoa; 4) Chocolatines; 5) Cacao tostado en granos; 6) Bolas de chocolate y 7) Otros.
Sus productos son de buena calidad, y de aceptable presentación, además, tienen su registro industrial y permiso para la exportación de algunos de sus productos.
En Loma de Jaya, San Francisco de Macorís, hay otro grupo de mujeres que tiene más de treinta (30) años de fundado, y han avanzado muy poco por la falta de iniciativa, preparación, desidia, pocos recursos y falta de apoyo de las autoridades del sub-sector y el Estado.
En la ciudad de San Francisco de Macorís, hay otra pequeña empresa nueva, propiedad del señor Manuel Reynoso, que se llama CHOCOLATERA NORTEÑA, que está fabricando productos de muy buena calidad, el cual ha tenido un gran progreso…lo felicitamos.
En otro orden, existen productores privados que han optado por comprar algunos equipos de los que se usan en el procesamiento para iniciarse en la elaboración de pequeñas cantidades de cacao que producen en sus fincas, como ejemplo tenemos al señor Porfirio Valdez y su hijo, el Ing. José Valdez, que luego de pasar más de setenta (70) años vendiendo su cacao a las grandes compañías compradoras, se decidieron a iniciar el procesamiento de pequeñas partidas de cacao que producen en sus fincas. Su modesta fábrica está situada en la ciudad de San Francisco de Macorís, en la calle Duarte, aunque realizan algunas de las labores del proceso en su finca por varias mujeres de la comunidad; la finca está ubicada en la sección El Firme de Castillo, San Francisco de Macorís, están bien organizados y fabricando productos de muy buena calidad en pequeñas cantidades, algunos de los cuales han logrado exportarlos hacia Europa.
Hay otras pequeñas empresas procesadoras de cacao en otras comunidades del país, que no tenemos dominio sobre sus actividades, como por ejemplo, una que está situada en el municipio de Altamira, que produce muy buenos productos, como se puede notar, hay una buena motivación de personas y grupos de varias comunidades, que se nota su deseo de avanzar, pero parece que falta algún apoyo de las autoridades para motivarlos y dotarlos de las herramientas y recursos que sean indispensables para la comercialización de su producto y la creación de nuevos grupos. Entendemos que las autoridades deben ayudar a estos grupos, consiguiendo que los financiamientos sean otorgados a cero intereses, como lo obtienen otros productores, a través del Bagricola. De acuerdo a estas inquietudes, el procesamiento del cacao es una realidad en el futuro inmediato de la República Dominicana, que las autoridades deben enfrentar con mucha determinación.










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