SAN FRANCISCO DE MACORIS.-El obispo de esta diócesis mostró su preocupación por el nivel de descomposición social que actualmente arropa a la República Dominicana, destacando que nunca se había vivido semejante situación.
Monseñor Fausto Ramón Mejía Vallejo, al pronunciar la homilía con motivo del Domingo de Ramos, dijo que nunca se había vivido la crisis que hoy estamos padeciendo donde familia se encuentra dividida, los males sociales como el aborto, la corrupción, la familia que se divide, actualmente dejando niños y jóvenes a la orilla del camino porque le falta lo más importante un padre y una madre que le brinde cariño.
Mejía Vallejo proclamó que tenemos un pueblo sometido como nunca un miedo terrible, por la inseguridad, los asaltos, como consecuencia del aumento profundo de nuestra pobreza, pero sobretodo la pobreza moral.
Dijo el obispo, que al iniciarse la celebración de la Semana Santa que el señor nos invita a cada dominicano a cambiar esta forma de vivir y a tomar nuestra decisión de unirnos a él y a morir como Cristo en la Cruz del pecado para resucitar con él en la victoria de la resurrección.
«Ojala que en este inicio de la Semana Santa cada dominicano se acerque a Jesús y le manifieste queremos acompañarte en tu cruz, pero para acompañarte en la alegría que representa la resurrección tuya y tu presencia en medio de nosotros.
Frente a la problemática que está padeciendo el país, monseñor Fausto Ramón Mejía Vallejo llamó al altísimo a derramar su bendición en cada hogar dominicano para así cambiar de una vez por toda con los problemas que estamos padeciendo.
Expreso que es necesario que haya un fortalecimiento en la fe para desde ahí esperar la llegada del señor que en definitiva acabará con los males que arropan la sociedad dominicana en todo su conjunto.
Al iniciarse, la Semana Mayor el prelado católico llamó a la reflexión nacional, indicando que no es necesario que se produzcan esas parrandas que ni en el mes de la navidad se observa cuando debe de ser todo lo contrario pues se trata de la recordación y muerte de nuestro señor Jesucristo.
«Quiero llamar a todos los dominicanos a que en esta Semana Santa tratemos de hacer un recogimiento en nuestra vida, y vivir en un ambiente que nos conduzca a lo que debe ser, la semana Santa una oportunidad para la reflexión, la oración y la paz entre la familia.
La Catedral Santa Ana desarrolla un amplio programa cargado de actividades religiosas entre la que se encuentran la celebración para el próximo jueves de la misa Crismar, así como misa solemne de la Cena del señor, lavatorio de los pies, además de liturgia de la pasión solemne Acción Litúrgica de la pasión y muerte del señor, todas las celebraciones concluirán el domingo con la fiesta de resurrección en las principales iglesia católica de esta ciudad y demás comunidades.











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