A cuatro años de su dolorosa partida.
Conocí al joven Élvido Lora Abréu en el año de 1999, por el hecho de este ser para entonces, el novio de Diliana, mi hija de mayor edad.
Observé o pude darme cuenta de inmediato, que estaba en presencia de una persona, que aún y cuando no nos conocíamos de antaño o desde hacía mucho tiempo atrás, mostró un particular respeto hacia mi. Maestro al fin, pude emplear mis capacidades comunicativas, para construir desde la palabra sincera, esa cercanía y confianza que siempre nos deparamos.
El que me conoce algo ha podido llegar a darse cuenta, que no soy dado a atribuirle cualidades a quien no lo merezca o no las haya ganado, en una palabra, no soy dado a la lisonja.
Confieso con genuino sentido de sinceridad y honradez, que habiendo identificado en Élvido simpatías políticas por el PRD y siendo yo para entonces un militante del PCT, en mi intima convicción, me dí la tarea de seducir políticamente a mi yerno, a fin de que se identificara con las ideas en las que yo militaba, propósito que finalmente terminé logrando de lo cual me sentí y sigo sintiéndome muy orgulloso y porqué siento este refrescante y gratificante orgullo, porque desde mi prédica y mi práctica logré impactar a nuestro Élvido de tal manera y a tal punto, de que todo el que tuvo la oportunidad de conocerlo y de interactuar con él pudo percatarse, de lo acrisoladas que fueron el conjunto de las cualidades personales, éticas, profesionales, académicas y humanas, que este humilde pero al propio tiempo gran maestro derrochabas al convivir y tratarse con todos los que tuvimos oportunidad de sentir su calidez.
Hoy, 19 de julio del 2023, a cuatro años de su dolorosa partida, a sus familiares, a sus amigos, a sus compañeros aliancistas nos toca enhestar y honrar su legado, ya que Élvido Lora fue un prototipo y ejemplo de ciudadano: Altruista, Solidario y responsable. Además de: maestro, deportista y militante político consagrado.
¡Siempre estarás presente!











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