¿Recuerdan ustedes al cascarrabias de Rafael Álvarez Castillo?, ¿Recuerdan al imponente Maestro de tez un poco oscura, aguerrido, intransigente, sabio, altamente capaz?, ¿Recuerdan a ese intelectual, el cual muchos querrían que fuera su defensor, pero que era temible tenerlo de frente?, ¿Recuerdan al gallardo que trabajó incesantemente para que se impartieran en el recinto UASD-SFM las carreras de Dr en Medicina e Ingeniería Civil?, ¿Recuerdan al director del CURNE, luego primer director general del recinto UASD-SFM, que se dedicó para que Cotuí tuviera el centro de la UASD que hoy posee?, ¿Se acuerdan del que logró que el ayuntamiento de SFM construyera los laboratorios para impartir la carrera de Medicina?, ¿Se acuerdan del padre entregado, del amigo fiel y leal; muchas veces traicionado, pero que la Historia le ha dado la razón?, ¿Lo recuerdan? Pues, ya se cumplió el primer año de su
fallecimiento.
El tiempo, esa medida humana de la velocidad con la que los rayos del sol transcurren en nuestro existir; es inexorable. Raudo pasa y convierte en instantes fugaces eternidades. Él nos recuerda hoy a nuestro entrañable y extrañado amigo Rafael Álvarez Castillo. El hijo de doña Nina, hace un año que decidió autoaplicarse la Ley de Conservación de la Materia… Y cual oruga, se hizo eterno.
Valido es recordar que el día anterior a su muerte, Rafael reunió a sus fieles amigos, a los que siempre le acompañaron en sus batallas, en las luchas libradas por la obtención de la redención social y la transformación de esta asqueante sociedad donde, como dijera el desaparecido revolucionario y maestro de la UASD, Narciso González (Narcisazo), impera un “Mercado de conciencias”. Rió, comió, bebió y vivió plenamente… Sus amigos se despidieron temprano para que él descansara, ya que al otro día iría al médico en busca de orientaciones para operarse de su pierna enferma. “No se vayan, aún es temprano”, decía… Pero los que le amaron, y aman, como líder, como amigo, como ser de una dimensión poco habitual, se alejaron para que repusiera energías… Jamás se sospechó que tomaría tantas que se transformaría en eternidad…
La huesuda lo visitó al alba del 2 de mayo… Murió tranquilo, en paz, sin sobresaltos, como quien se adentra en sus pensamientos al hacer el análisis más importante de su ser… En un pestañear de ojos, bañadito, sobre su cama, en preparación para salir al médico, decidió aplicarse el ostracismo misterioso que comúnmente llamamos muerte…
Dada su trayectoria ejemplar, recordamos al zapatero, al bartender, al profesor, al maestro, al sindicalista, al comunista y humanista martiano, Rafael Álvarez Castillo. En su honor, en el de Noel Germán y Tancredo Vargas, triada indisolubles por la historia de sacrificios y entrega revolucionaria que comparten; desde estos espacios, seguimos resistiendo en la trinchera del honor. Seguimos apostando por la consecución de una sociedad justa, por la eliminación de la opresión del hombre.
Como intelectual de gran nivel que fue, Rafael estaba convencido de que una forma de impactar positivamente en la transformación del ser humano, lo representaba la Educación de éste, por eso se hizo profesor, maestro y, aunque por enfermedad tuvo que pausar sus estudios, lo hizo al más alto nivel, pues cursaba un doctorado. Ese proceso formativo suyo lo realizó siempre de la mano de su amada Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), por la que siempre luchó para que fuera, por los siglos de los siglos, pública, gratuita y laica.
Por lo ya señalado, en el pasado día 2 de mayo, se agotó un programa de actividades para recordar a Rafael en su esencia. Las actividades de recordación iniciaron con la realización de una ofrenda floral convocada, a primeras horas de este día, por Unidad Académica, en la tumba de nuestro recordado maestro. A las 11:00 A.M., un selecto grupo de estudiantes, profesores, personal administrativo y familiares, se dieron cita en el salón Ana Luisa Arias de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) recinto San Francisco de Macorís (UASD-SFM) para escuchar al Dr. Jorge Asjana David, amigo de Rafael Álvarez Castillo junto al cual trabajó en el proyecto de universidad que entendemos representa lo mejor para la UASD, con un tema que debe ser colocado en el centro del debate constante por los académicos, nos referimos al tema: “Rol social de las universidades públicas”.
Más adelante, a las 3:00 P.M., en el mismo espacio señalado, se siguió recordando al otrora maestro preocupado por la situación socioeconómica de los trabajadores, y se ofreció la conferencia titulada: “Radiografía del trabajo en RD: realidad y oportunidades para el bienestar”. Impartida por el joven economista, maestro de nuestra UASD al que Rafael siempre nombró con gran admiración, pues vivía resaltando lo capaz que era y su gran nivel académico, además, es hijo del amigo entrañable de toda la vida de fallecido, al cual conocemos cariñosamente como El Chino; nos referimos a Francisco A. Tavárez Vásquez quien, junto al destacado investigador, Matías Bosch Carcuro (nieto del respetado Prof. Juan Bosch y Gabiño); nos instruirán al respecto del tema de la ponencia ya mencionada.
A las 4:00 P.M., familiares y allegados se reencontraron en la parroquia San Pablo Apóstol, ubicada en Los Rieles, SFM, donde se realizó la Eucaristía correspondiente al 1er año del fallecimiento de nuestro Rafael.
A las 5:00 P.M., en la explanada del edificio B, del recinto UASD-SFM, se realizó una actividad lírica cultural mediante la cual se recordó al Rafael amante de la música, los poemas, el baile y la cultura en sentido general.
Estimados lectores, Rafael Álvarez Castillo fue ese imprescindible del que habló Bertolt Brecht, fue ese imprescindible que debe emularse e imitarse pues, en una sociedad como la nuestra, hacen falta miles de Rafael Álvarez Castillo.
¡Se siente, se siente, Rafael, está presente!











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