Tráigame todos los libros que usted considere sean de utilidad para mis muchachos primo, que yo se los compro!.
Así fue la reacción del señor Polivio Amarante, cuando su primo Santiago Paulino le hizo entender la importancia de una buena formación, basada en los estudios y la academia.
Chago cómo era apodado Santiago Paulino Amarante, era un ducho vendedor de enciclopedias de los tiempos de la compañía Car Gros, empresa pionera en esos menesteres, y que a la sazón regenteaba, el empresario Leonel Almonte.
Mis hijos van a estudiar, y el que le venda drogas a uno de ellos lo mato como un perro, afirmaría el señor Polivio a su primo Santiago, quien lo escuchaba atento.
Yo conseguí todo lo que tengo vendiendo esa maldita vaina, y no quisiera que a los míos, refiriéndose a sus dos hijos, le suceda algo parecido como a cientos de miles que yo observé en la ciudad de Nueva York.
Autor: Félix Paulino











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