Querida Ventana Rota de Cristal, de ti tengo conocimiento y experiencia por dos hechos que aprendí muchos de ellos: la película Mi Ventana Rota y la investigación de un grupo de psicólogos de una universidad de Estados Unidos y sus resultados indican que si tu carro o tu casa le deja unos días con el cristal roto las posibilidades que te rompan los delincuentes vecinos otros cristales de tu carro o tu casa es más posible que si las arreglas a tiempo.
El otro ejemplo es el de la película donde un señor diagnosticado de un cáncer terminal para un año o dos decide mudarse a una ciudad más tranquila que New York, y unos niños jugando pelota le rompen el cristal de su ventana del frente de la casa y él sale medio rápido se monta en su vieja camioneta, llega a la ferretería, compra el cristal y lo coloca en su ventana de nuevo y al otro día le deja a los niños dos pelotas nuevas donde jugaban el grupo.
Querida Ventana Rota, ahora quiero hablarte de mi experiencia personal, un vecino llamado Wilson, me tumbó dos pinos si mi permiso, con 20 años de sembrados y otro vecino le compró la madera de Los Pinos, al llegar ese sábado a la Malena, sentí que el cristal del alma de mi ventana estaba rota y me dije ¿qué hacer? Lo de la película o los resultados de la investigación de los psicólogos; donde se rompe un cristal siempre hay pequeños cristales rotos que pueden herirte para siempre, me sentí lleno de fragmento de cristales rotos y mi alma llena de tristeza repetía, como el que reza una frase de un maestro de yoga: “si quiere estar triste, nadie en el mundo podrá conseguir que sea feliz, pero tampoco nadie puede impedirte tu reflexiones para ser feliz, porque la felicidad es una elección”.
Querida Ventana Rota, tengo 72 años, no soy el mismo de los años 70 y 80, cuando era militante de los comandos clandestinos del MPD, poseía una pistola 45, que me cedió mi jefe político Jando. Planificábamos nuestra respuesta en grupo pero ahora he aumentado mi fe en Dios, sin religión y sin teología, es más una práctica filosófica de Baruch Spinoza de Cuando dice: “Peca un pueblo cuando hace o permite que se hagan cosas que pueden redundar en su ruina.” y sigue diciendo “La felicidad no se encuentra en la búsqueda externa, sin la comprensión interna”.
Querida Ventana Rota, en mi caso, no voy a tomar una medida que tenga que arrepentirme de lo que puedo hacer, porque el que se arrepiente de lo hecho, es un doblemente miserable. Solo me queda pedirle a Dios que haga su juicio, solo él está facultado para hacer juicio a los malos, entonces no es pecado yo pedirle a Dios, que lo mate pronto, pero que lo mate muy pronto, de ser posible para este año y así el juicio de Dios comienzan en enero.
Querida Ventana Rota, he tomado la elección de ser feliz, según Baruch Spinoza, mi deseo de su muerte, no es un pecado, ni una prueba jurídica. Puedo seguir tomándome mi copa de vino hasta su próximo juicio en el cielo que espero que sea en enero o febrero, un mes más no reduce mi deseo de que llegue pronto el juicio de Dios.
Atentamente:
Manolo Bonilla
La Ventana Rota.

Discussion about this post