El nuevo año escolar programado para el lunes 26 de agosto, los padres de estudiantes tanto de escuelas públicas como privadas enfrentan desafíos económicos.
El costo de los útiles escolares ha golpeado fuertemente los bolsillos, convirtiendo lo que debería ser un proceso rutinario en un dolor de cabeza para muchas familias.
Madres consultadas expresaron que, aunque se limitaron a comprar lo básico para sus hijos entre ellos lápiz, cuadernos, pantalón, camisas mochilas entre otros., los precios superaron sus expectativas y posibilidades.
En las escuelas públicas, el gasto promedio en útiles escolares ha alcanzado los 9,000 pesos, sin incluir el calzado, que en muchos casos será reutilizado de años anteriores. En las instituciones privadas, la cifra asciende a 18,950 pesos, una suma considerable para el presupuesto familiar.
A pesar de que el gobierno había prometido suplir los uniformes para este año escolar 2024-2025, la realidad en las escuelas ha sido diferente. En muchas instituciones, los uniformes no han llegado completos; en algunos casos, los recibidos están mezclados con los del año pasado.
Los niños de menor edad han sido los más beneficiados, ya que muchos de los uniformes entregados para estudiantes mayores no son de las tallas adecuadas. En otras escuelas, el suministro ha sido aún más deficiente, no habiéndo recibido ni siquiera lápices.
En este contexto, el dirigente de la ADP en la localidad de San Francisco de Macorís, Robert Frías, expresó su preocupación por la sobre población estudiantil, a esto se le suma el bono escolar de 500 dólares, anunciado por el gobierno, para los estudiantes que no puedan ingresar al sistema público.
Según Frías, esta medida es solo un alivio momentáneo para que los padrea asuman la educación privada, ante los problemas estructurales que enfrenta el sistema educativo.
«El bono escolar de 500 dólares es una solución paliativa por el momento. Muchas obras que debieron ser intervenidas durante el periodo vacacional no se completaron. No se colocó ni un block para mejorar la infraestructura. Es preocupante la sobrepoblación estudiantil que enfrentan muchos centros educativos, con aulas que sobrepasan los 35 estudiantes por curso, llegando incluso a 40 en algunos casos. Esto hace insostenible la labor docente», afirmó Frías.
A pesar de los desafíos, las escuelas se preparan para recibir a los estudiantes, aunque lamentan profundamente que algunos no podrán asistir debido a la falta de espacio.
Mientras que el Centro Educativo Padre Brea, que ha anunciado la reducción de su jornada escolar debido a diversas problemáticas. Los estudiantes solo podrán asistir de 8:00 a.m. a 1:00 p.m., en lugar de cumplir con la jornada completa hasta las 4:00 p.m., como lo establece el currículo. La falta de agua, baños en mal estado y problemas de drenaje son algunas de las condiciones que han obligado a la institución a tomar esta medida.











Discussion about this post