En la madrugada del 09 de octubre de 1971 seis jóvenes de un barrio pobre de la ciudad capital, el 27 de febrero , estuvieron en el lugar equivocado , en el momento equivocado.
Víctor Fernando Checo , Gerardo Bautista Gómez, Radhamés Pelaéz Tejeda , Rubén Darío Sandoval y Reyes Florentino Santana se enfrentaron al destino y a la desgracia vestida de muerte cuando lo que salieron a buscar fueron velas y cigarrillos al salir de un velatorio de un compañero del Club Héctor J. Díaz muerto en un accidente de tránsito.
Los cinco jóvenes con edades de 16 a 21 años , no murieron » en un intercambio de disparos » ni mucho menos murieron accidentalmente. Fueron asesinados. Alguien les asesinó en una época de intolerancia de terror y crímenes de los 12 años del trujillista de Balaguer y sus cuerpos fueron esparcidos por diferentes lugares de Santo Domingo y Haina.
El terror se ejercía desde los aparatos represivos del Estado. Militares y policías poseían un código propio para aterrorizar a la población y en eso eran ayudados por un grupo de antisociales agrupados en el llamado » Frente de la Juventud Democrática Anticomunista y Antiterrorista » mejor conocida como » La Banda Colorá » que patrullaba las calles de las principales ciudades del país, bajo la protección de la policía especialmente.
Ese día 09 de octubre, de otoño se impuso la sinrazón, la lenidad , el terror , la cobardía y la impunidad que se ensañaron en cinco seres humanos que comenzaban a vivir y que quizás no tuvieron tiempo ni de preguntarse por qué el destino los llevó a toparse con hienas asesinas.
En 1971 el crímen , los abusos , los atropellos y el desprecio al ser humano fueron , históricamente, los medios aplicados por el balaguerismo que gobernó en forma odiosa y despótica queriendo eternizar el injusto sistema social que aún impera generando estructuras rígidas bajo las cuales les resulta sostener el orden económico, político y social.
En honor a los Mártires del Club Héctor J. Díaz conmemoramos el llamado » Día Nacional de los Clubes » con una situación muy difícil para aquellos clubes que todavía hoy hacen vida, con dirigentes desgastados por la inexorable edad y con relevo geracional que en la mayoría de los casos están falto de conocimiento clubístico y una juventud con rumbo diferente a sus intereses, por el bombardeo de degeneración a todos los niveles, esencialmente por la corrupción, la falta de colaboración desde las instituciones del Estado y de las instituciones privadas al trabajo tesonero , honesto y de sacrificios de hombres y mujeres que aún cargan bajo su sombra los escasos clubes deportivos y culturales que todavía quedan.
A 54 años del vulgar crímen cometido por el teniente de la policía Virgilio Antonio Álvarez Guzmán hijo de un general y una patrulla bajo su mando, quiénes salieron a matar al Coronel Montes Arache , pero al verlo fuertemente armado , como cobardes , no lo enfrentaron , pero el teniente Alvarez precisó que esa noche no se iría vacío y ahí es que entran los 5 mártiresdel Club Héctor J. Díaz , debemos ser vigilantes ante la situación que reina esencialmente en los barrios de los pueblos donde actualmente hay redadas y detenciones de jóvenes por cualquier motivo.
Estamos seguros, de que más temprano que tarde , habrá un resurgir de organizaciones culturales que lleven nueva vez el folclore, nuestras tradiciones y cultura a los más jóvenes para que la amen y la multipliquen.
Los que de una u otra forma estamos en el movimiento deportivo y clubistico debemos aunar esfuerzos y voluntades para consolidar las instituciones que han persistido al tiempo y las embestidas de los enemigos de las libertades públicas realizando labores de educación y formación que lleguen a una buena parte de la población, combatir la inoperancia, promover la democracia interna y vincular el arte , la cultura con el deporte sano.
El Día Nacional del Deporte debe ser un momento para reflexionar sobre el qué hacer , cómo hacerlo y para qué realizarlo , impulsando una práctica sana y motivadora para atraer a la juventud que necesita una correcta orientación para romper la desgracia de la inacción, la desidia y el signo mercantil por sobre todas las cosas , que se ha apoderado de muchos.
Hoy , deseamos felicitar a todos los clubes a nivel nacional que luchan día a día por mantener en alto la bandera del movimiento clubístico combativo , solidario y educativo que desde los años 60 se han mantenido al pié del cañón orientando y formando en valores .
Nuestro respeto y admiración a los clubes de San Francisco de Macorís como el Gregorio Luperón, Duarte , San Martín , Hermanas Mirabal y Ribera del Jaya que desde los años 70 están presentes en las actividades de nuestra sociedad y todos aquellos que surgieron en las décadas siguientes y hoy mantienen una gran parte de jóvenes activos especialmente en actividades deportivas, ojalá que puedan retomar los grupos corales , rondalla, poesía coreada , el teatro entre otras actividades culturales.











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