El Observatorio Nacional para la Protección del Consumidor (Onpeco) estimó imprescindible promover una cultura de solidaridad y consumo responsable, ante el contexto actual de tensiones geopolíticas y conflictos armados a nivel internacional.
La organización entiende que las consideraciones son externadas, en el entendido de que las economías dependientes de las importaciones, como es la nuestra, experimentan impactos significativos que se reflejan en el aumento de los precios de los combustibles, los alimentos y otros bienes esenciales.
“Esta realidad impone desafíos directos a los consumidores, en especial a los sectores más vulnerables, que enfrentan una creciente presión sobre su capacidad adquisitiva y ante este escenario, Onpeco considera imprescindible promover una cultura de consumo responsable, ahorro estratégico y solidaridad económica entre comerciantes, intermediarios y la población consumidora”, refiere.
Precisa que la actual coyuntura obliga a adoptar una nueva racionalidad económica basada en la priorización del gasto, la reducción del consumo innecesario y el aprovechamiento eficiente de los recursos disponibles.
Entiende que vivir con restricciones no implica renunciar a la calidad de vida, sino reorganizarla en función de la sostenibilidad y la estabilidad económica del hogar.
“El ahorro individual se impone como primera línea de defensa y debe asumirse como una práctica permanente, por lo que recomendamos priorizar el consumo de bienes esenciales, Evitar compras compulsivas, planificar el gasto semanal y mensual, reducir el desperdicio de alimento y disminuir el consumo energético en el hogar.
Precisa que cada acción individual contribuye a fortalecer la capacidad de respuesta ante la incertidumbre económica.
Onpeco sugiere, además, fomentar el ahorro colectivo como una respuesta solidaria y eficiente, ya que el contexto actual demanda fortalecer mecanismos de cooperación entre consumidores.
Entre las estrategias recomendadas se encuentran organizar compras comunitarias para obtener mejores precios; promover huertos familiares y comunitarios; Intercambiar bienes y servicios a nivel local y apoyar de forma directa a los sectores pequeños en los diversos grupos de producción local que en definitiva son grandes suplidores para el consumo nacional.
Cree que estas prácticas no solo reducen costos, sino que también fortalecen el tejido social y la economía local, pues el consumo responsable significa gastar mejor, no gastar menos y sin criterio.
Basándose en que el consumidor tiene un rol clave en la estabilidad económica. Onpeco lo exhortó a preferir productos nacionales y de temporada, evaluar la relación calidad-precio antes de comprar, evitar el sobreendeudamiento y mantener una actitud crítica frente a ofertas engañosas
Significa que el consumo responsable es una herramienta de protección económica y social frente a la crisis.
Estima que el Estado debe fortalecer la vigilancia del mercado para evitar prácticas engañosas y abusivas contra la población consumidora, por lo que reitera que la protección de las personas consumidoras debe ser una prioridad en tiempos de crisis.
“En ese sentido, hace un llamado a las autoridades para fortalecer la vigilancia contra la especulación de precios; Congelar el precio del botellón de agua, que es un artículo de primerísima necesidad y las empresas embotelladoras están especulando con el precio de 115 y 120 pesos por un botellón; Garantizar la transparencia en la cadena de comercialización de producto como el café, que está casi fuera del alcance de quienes lo consumen; Evaluar medidas fiscales que alivien el impacto de los combustibles y promover políticas de apoyo a la producción nacional”, indica.
Puntualiza que hay que hacer conciencia de que vvivimos los efectos de una economía de guerra que, aunque se origine fuera de nuestras fronteras, exige respuestas locales firmes, conscientes y organizadas.
Señala que sobrevivir a este contexto no consiste únicamente en resistir sus efectos, sino en desarrollar capacidades de adaptación basadas en el ahorro, la planificación y la solidaridad.
El Observatorio Nacional para la Protección del Consumidor (ONPECO) reafirmó su compromiso de orientar, educar y defender a la población, promoviendo prácticas que contribuyan a su bienestar en tiempo de incertidumbre.










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