San Francisco de Macorís.– El llanto de Patricia Luna González parece no tener fin. Desde la noche del pasado viernes 23 de mayo, el dolor se ha instalado en cada rincón de su humilde vivienda en el sector Vista San Francisco,
luego de la trágica muerte de su hijo, el adolescente Ángel Manuel Luna, de apenas 17 años.
La tragedia ha causado conmoción en toda la comunidad, especialmente tras conocerse imágenes captadas por cámaras de seguridad que muestran el momento en que una patrulla intercepta al menor mientras se desplazaba en una motocicleta y un agente, presuntamente, lo golpea con su arma, provocando que perdiera el control y se estrellara violentamente contra la vía.
Gravemente herido, Ángel Manuel fue trasladado a un centro de salud, donde falleció horas después, dejando a su familia sumida en el dolor y la desesperación.
En la vivienda de los Luna, el ambiente es de luto permanente, la madre del adolescente, el mayor de sus tres hijos, apenas logra mantenerse en pie.
Sus ojos hinchados de tanto llorar reflejan el sufrimiento de una madre que aún no puede aceptar que su hijo no volverá a cruzar la puerta de la casa.
Entre sollozos, abraza una fotografía del adolescente y acaricia algunas de sus pertenencias, con un velón en sus manos repite una y otra vez: “Me lo mataron… devuélvanme a mi hijo”.
Familiares narran que desde la tragedia la mujer casi no duerme ni se alimenta, el silencio de la madrugada se mezcla con sus gritos de dolor, mientras recuerda los sueños y las metas que Ángel Manuel quería alcanzar.
“Ella se despierta llamándo, cree escuchar el ruido de la motocicleta llegando”, expresó una pariente cercana, visiblemente afectada.
Vecinos y comunitarios permanecen acompañando a la familia, muchos no pueden contener las lágrimas al ver a Patricia desplomarse cada vez que alguien menciona el nombre de su hijo.
La escena ha estremecido a residentes del lugar, donde el adolescente era conocido y apreciado.
Desde que ocurrió el hecho, el Frente Amplio de Lucha Popular (FALPO), la junta de vecinos, entre otras organizaciones sociales y personas de la barriada y otras vecinas realizarn encendidos de velas y protestas pacíficas exigiendo justicia.
Con pancartas, consignas y encendidos de neumáticos denunciaron lo que consideran un abuso de poder y reclamaron una investigación transparente sobre el hecho.
Aseguraron que las imágenes de las cámaras de seguridad deben ser clave para esclarecer las circunstancias en que ocurrió la muerte del adolescente y determinar responsabilidades.
Mientras tanto, Patricia continúa atrapada en un dolor indescriptible. Sentada frente a la habitación vacía de su hijo, mira fijamente la puerta, como esperando verlo entrar nuevamente.
En el sector Vista San Francisco, la indignación crece al mismo ritmo que el sufrimiento de una madre que hoy solo clama justicia por la muerte de Ángel Manuel Luna.











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