Hay libros que llegan a nuestras manos porque los buscamos. Otros, en cambio, parecen encontrarnos cuando más los necesitamos. Así ocurrió una tarde cualquiera, cuando un pequeño volumen titulado Agua mansa descansó entre mis manos. Su portada despertó mi curiosidad; sus fotografías me invitaron a detener el paso, y sus versos me convencieron de que existen libros que no se leen con prisa, sino con el corazón.
Desde ese instante comenzó un viaje diferente. Cada página era como abrir una ventana donde la naturaleza, la luz, el silencio y la vida cotidiana adquirían un significado nuevo. Comprendí entonces que la poesía también puede caber en un instante, en una imagen, en el vuelo de un ave, en el rumor del agua o en la contemplación de un paisaje.
En nuestra sección «Descubre un Libro Hoy» queremos invitar a los lectores a vivir precisamente esa experiencia, encontrarse con los libros como quien encuentra un buen amigo. Más que presentar una nueva publicación, buscamos abrir la puerta a la cultura, al pensamiento y a la sensibilidad que cada autor deposita en sus páginas.
En esta ocasión, la invitación es a descubrir Agua mansa, obra de la animadora cultural, escritora y fotógrafa dominicana Rosaura Isabel Bretón Castillo. Publicado en 2015 por la Editorial Letra Erguida, este libro reúne poesía e imagen en un diálogo armonioso que cautiva desde las primeras páginas.
Quienes disfrutamos de la fotografía encontramos en esta obra un motivo adicional para admirarla. Cada imagen parece congelar un instante irrepetible, mientras cada poema lo convierte en emoción y reflexión. Es como si la cámara capturara la luz y la pluma lograra capturar la emoción de ese mismo momento.
Hablar del haiku siempre conduce inevitablemente a Japón, cuna de esta forma poética tradicional. Grandes maestros como Matsuo Bashō, Yosa Buson y Uejima Onitsura enseñaron que, con apenas unas pocas palabras, es posible despertar una emoción inmensa. ¿Quién no recuerda el célebre haiku de Bashō?
«Viejo estanque.
Salta una rana.
Ruido del agua. ¡Splash!»
En muchas ocasiones recibimos por las redes sociales imágenes acompañadas de frases breves que nos emocionan, nos hacen sonreír o nos invitan a contemplar la naturaleza. Sin saberlo, algunas de ellas beben de la esencia del haiku, capturan un instante y lo transforman en poesía.
La Real Academia Española define el haiku como una composición poética de origen japonés formada por tres versos de cinco, siete y cinco sílabas, respectivamente. Sin embargo, más allá de su estructura, el verdadero valor del haiku reside en su capacidad para sugerir mucho más de lo que dice, dejando que sea el lector quien complete el paisaje con su propia sensibilidad.
En Agua mansa, Rosaura Bretón asume ese delicado desafío desde una mirada dominicana. Sus poemas conservan la sencillez característica del haiku, pero dialogan con paisajes, aves, mariposas, caminos, agua, …con nuestras emociones y quizás con nuestra manera de contemplar el mundo. La autora no solo describe la naturaleza; también descubre la humanidad escondida en los pequeños detalles de la existencia.
Cada fotografía prolonga el significado del poema y cada verso parece iluminar la imagen que lo acompaña. Así, palabra y fotografía se convierten en dos lenguajes que caminan de la mano para despertar recuerdos, emociones y reflexiones sobre la belleza de lo cotidiano.
Desde el Núcleo de Escritores extendemos una cordial invitación a descubrir esta obra. Permita que Agua mansa llegue a sus manos y encuentre un espacio en su tiempo de lectura. Quizá, como ocurrió conmigo aquella tarde, cuando Don Adriano lo puso en mis manos. Descubra que un libro puede enseñarnos a mirar con otros ojos aquello que siempre estuvo frente a nosotros.
Porque leer no solo amplía nuestros conocimientos; también ensancha las emociones. Y, a veces, basta un poema, una fotografía y unos minutos de silencio para descubrir un universo entero.











Discussion about this post