TENARES, Hermanas Mirabal.– La recogida de los desechos sólidos continúa siendo uno de los principales desafíos del municipio de Tenares, una problemática que, lejos de encontrar una solución definitiva, ha transitado de una administración municipal a otra bajo esquemas similares: alquiler de camioncitos, contrataciones coyunturales y respuestas temporales que terminan resultando insuficientes frente al crecimiento de la población y al volumen de residuos que genera la ciudad.
Una mirada retrospectiva permite situar el año 2016 como un punto de partida para analizar esta situación. En ese momento, con la llegada de Andreína Espaillat a la Alcaldía de Tenares, existían expectativas de que comenzara una etapa de importantes transformaciones en el municipio.
Sin embargo, su administración terminó recurriendo a uno de los mecanismos utilizados durante años: la contratación de vehículos particulares para realizar una labor que requiere planificación, equipos adecuados, personal capacitado y una estructura operativa permanente.
A esto se agregó la adquisición de dos camiones recolectores usados procedentes de Nueva York. La decisión generó cuestionamientos debido a las condiciones climáticas de esa zona de Estados Unidos, donde durante el invierno se utiliza sal para combatir la nieve y el hielo, un elemento que puede acelerar la corrosión de los vehículos.
Al trasladar equipos con esas características a un clima tropical, sumado a la ausencia de un mantenimiento adecuado, el deterioro puede acelerarse considerablemente.
Con el paso del tiempo, aquellos camiones dejaron de tener presencia significativa en el panorama operativo municipal, mientras la problemática de la recogida de basura continuó afectando a los residentes.
El mismo esquema
La administración de Emmanuel Escaño, correspondiente al período 2020-2024, tampoco logró romper con el modelo basado en camioncitos alquilados y contrataciones coyunturales.
Aunque durante determinados períodos se observaron algunas mejoras, el sistema volvió a mostrar sus debilidades ante el cúmulo de basura registrado en distintos sectores del municipio, situación que obligó a la intervención de la Dirección General de Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia (PROPEEP) y de la Liga Municipal Dominicana para apoyar las labores de saneamiento.
Aquella experiencia dejó una enseñanza que no debería ser ignorada: el problema no necesariamente radica en la cantidad de vehículos que se contraten, sino en el modelo de gestión utilizado para garantizar un servicio permanente, eficiente y sostenible.
El desafío de Kelvin Herrera
Con la llegada de Kelvin Herrera a la Alcaldía de Tenares también renacieron las expectativas de que el municipio pueda finalmente romper con ese ciclo.
El alcalde tiene ante sí la oportunidad de asumir una visión diferente y tomar decisiones que permitan transformar de manera definitiva el sistema de recogida de residuos sólidos.
Tenares necesita algo más que soluciones temporales. Requiere planificación, equipos apropiados, rutas definidas, mantenimiento permanente, supervisión y un sistema capaz de responder al crecimiento de la ciudad.
Mientras se continúe dependiendo fundamentalmente de los viejos esquemas de contratación y de los tradicionales camioncitos alquilados, persistirá el riesgo de que se repitan las mismas escenas: basura acumulada, interrupciones en las rutas de recolección y ciudadanos obligados a convivir con las deficiencias de un servicio que debería ser esencial y permanente.
San Francisco de Macorís como referencia
La experiencia de San Francisco de Macorís plantea una alternativa que merece ser estudiada.
Durante la gestión del alcalde Alex Díaz, ese municipio apostó por un modelo de manejo de residuos sólidos mediante un contrato con Móvil Solutions, del Grupo Risek, experiencia que puede servir como referencia para evaluar otras formas de gestionar el servicio.
La pregunta para Tenares resulta inevitable: si otros municipios han explorado modelos diferentes, ¿por qué no estudiar sus resultados y determinar si alguno puede adaptarse a la realidad local?
Tenares genera diariamente entre 20 y 30 toneladas de residuos sólidos. Ese volumen representa un reto importante, pero no debería traducirse inevitablemente en acumulaciones de basura si existe una estructura eficiente para la recolección, el transporte y la disposición final.
Por ello, la discusión no debe limitarse a determinar si se compra un camión, se alquilan cinco camioncitos o se contrata temporalmente una empresa.
El verdadero debate debe ser mucho más profundo: ¿qué modelo puede garantizar que Tenares tenga un servicio eficiente de recogida de residuos durante los próximos 10, 15 o 20 años?
Una decisión de ciudad
Kelvin Herrera tiene la oportunidad de hacer lo que sus antecesores no lograron: romper con una práctica que ha demostrado ser insuficiente y promover un nuevo modelo de gestión de residuos sólidos para Tenares.
No se trata de defender una empresa determinada ni de convertir el tema en una disputa política. Se trata de estudiar experiencias, comparar costos, evaluar resultados, establecer estándares de calidad, garantizar transparencia en los procesos de contratación y seleccionar la alternativa que verdaderamente responda al interés de los munícipes.
Tenares merece calles limpias, rutas de recolección confiables, equipos adecuados y un sistema profesional acorde con las necesidades de una ciudad que aspira a crecer y desarrollarse.
La basura no puede continuar siendo una emergencia cada vez que colapsa el servicio. Debe formar parte de una política municipal seria, permanente, planificada y técnicamente sostenible.
La oportunidad está sobre la mesa. Corresponde ahora al alcalde Kelvin Herrera decidir si continuará transitando por el mismo camino de las soluciones temporales o si tendrá la determinación de romper el molde y apostar por una transformación definitiva.
Porque, al final, un Tenares limpio no debería ser un privilegio ni un sueño; debería ser una obligación de ciudad.




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