SAN FRANCISCO DE MACORÍS. Doña Melba Segura de Grullón, presidenta de la Fundación Sur Futuro, exhortó a los graduados de la Universidad Católica Nordestana (UCNE) a asumir tres propósitos: formar y mantener una familia feliz, amar y proteger el medioambiente y evitar que el egoísmo y las diferencias dominen sus vidas.
Al pronunciar el discurso central de la nonagésima graduación ordinaria, celebrada el 25 de septiembre de 2026 en el campus Los Arroyos, Segura de Grullón inició con un agradecimiento a Dios, al rector y a las demás autoridades universitarias por haber aceptado su interés de compartir un mensaje con los egresados.
“En primer lugar, permítanme dar gracias a Dios, al rector y a las demás autoridades universitarias por haber aceptado mi interés de compartir un breve mensaje con ustedes en el día de hoy”, expresó.
Ante una promoción de 591 profesionales, reconoció los esfuerzos y sacrificios que hicieron posible culminar sus estudios y presentó sus recomendaciones desde una perspectiva personal: “Quiero presentarles tres misiones, tres propósitos que, si yo tuviera la edad de ustedes y estuviera sentada allí, serían los míos”.
Formar y mantener una familia feliz
El primer propósito planteado por Segura de Grullón fue construir una vida familiar sostenida en el amor incondicional. Señaló que esta tarea enfrenta dificultades en un entorno donde, según expresó, suele darse mayor importancia a lo económico y a las apariencias.
Destacó que mantener una familia exige dedicación permanente y un compromiso que no concluye con una etapa de la vida.
“Es una misión sin tregua ni vacaciones, sin descanso y sin final, lo cual requiere tener un corazón muy grande”, manifestó.
Amar y proteger el medioambiente
Como segundo propósito, la presidenta de Sur Futuro invitó a los egresados a cuidar la casa común, en referencia al llamado del papa Francisco, y sostuvo que la protección de la naturaleza constituye una responsabilidad compartida.
“Esta casa es de ustedes, es mía, es de todos. Ya no da más. Está cansada de tanto abuso y necesita con urgencia un gran cambio”, advirtió.
Su exhortación incluyó la defensa de las fuentes de agua, la preservación de las tierras agrícolas y la siembra de árboles en las ciudades. También pidió prestar atención a las necesidades de las comunidades que habitan en las montañas donde nacen los ríos.
“¿Qué es más importante: el agua o el oro?”, preguntó. A continuación, planteó: “¿Qué es más importante: tener una tierra agrícola en producción o verla sembrada de calles y edificios?”.
Segura de Grullón vinculó estas decisiones con el bienestar de las próximas generaciones y llamó a actuar frente al deterioro ambiental.

Evitar el egoísmo y pensar en los demás
El tercer propósito consistió en impedir que el egoísmo y las diferencias se instalen en la vida de los nuevos profesionales. La oradora presentó este compromiso como una síntesis de los dos anteriores y los invitó a reconocer las necesidades de quienes los rodean.
“Solo hay que pensar un poco en el otro”, afirmó.
Señaló que las oportunidades para ayudar están presentes tanto en el entorno familiar como en la comunidad: “Piensen que en nuestro país basta con extender una mano para encontrar a alguien a quien dar: al necesitado, a los niños y niñas, a nuestros padres, hijos y hermanos. Y también hay que darle un respiro al medio ambiente”.
En ese contexto, exhortó a acompañar los conocimientos y los logros académicos con humildad, sin perder de vista a quienes no han tenido las mismas oportunidades educativas.
“Mientras más aprendan, mientras más maestrías y doctorados tengan, sean mejores ejemplos de modestia; sean más humildes”, expresó.
Segura de Grullón concluyó con una invitación a llevar esos propósitos a la práctica mediante la unión de la fe y la acción. Recomendó a los egresados “orar y actuar”, y añadió: “Nada de esto sin lo otro, y siempre con la fe verdadera, la que mueve montañas”.











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