Los actos de violencia se han agravado de manera alarmante en la República Dominicana. La privacidad ha dejado de existir en sociedad dominicana para los actos de criminalidad. Los criminales actúan en cualquier espacio y horario.
Se ha tornado de moda entre los dominicanos los asaltos en las residencias privadas, en las que los perpetradores, secuestran en forma expresa a las personas, a las que despojan de dinero, joyas, bienes de lujo y también golpean.
Empresarios, artistas y políticos han sido víctimas de vandálicos actos, en los que han peligrado sus vidas. Para esas familias, la realidad ha sido y continúa siendo aterradora. Uno de los casos más dramáticos lo fue el cometido por hombres de confianza contra la familia del reconocido merenguero Julián Sarante conocido en el ambiente artístico como Julián Oro Duro.
Los asaltantes le provocaron la muerte a su esposa Zeneida Socorro Castillo y él fue golpeado hasta la muerte, pero sobrevivió. El caso que aun estremece a los dominicanos, por la violencia generada ocurrió en el sector Brisa Oriental VI en el municipio Santo Domingo Oeste el domingo veinte de septiembre.
Los asaltantes en la actualidad no se conforman con solo hurtar en las propiedades, sino con provocar la muerte de los afectados. A pesar de que la pena máxima ha sido elevada de 30 años a 60 años en el Nuevo Código Penal regido por la Ley 74-25, los criminales parecen no temerle al sistema judicial.
Los artículos que determinan la sumatoria pena son el 48, 49, 50 y 51, los cuales regulan tanto la ejecución acumulativa de sentencias como el tope máximo de cumplimiento, es decir los años que los condenados por actos infamantes de criminalidad.
El artículo 49, considerado como el terror de los artículos debido a que establece el mayor límite de la pena aplicable en el concurso de infracciones muy graves, estableciendo que el total resultante de la acumulación no podrá exceder en ningún caso los 60 años de prisión.
Aunque muchos criminales a la hora de escuchar sus sentencias por los actos cometidos se ríen de los jueces y
abogados, porque a pesar de las extensas condenas que se ha establecido están en la seguridad de que no las cumplirán en prisión.
El Nuevo Código Penal para fortalecer y hacer menos vulnerable el sistema de justicia sería importante que también pueda establecer el confinamiento en prisión (prisión de por vida) para los crímenes considerados infamantes, debido a que sus autores no pueden tener las posibilidades de obtener la libertad. Es hora de enfrentar con todo el peso de las leyes a los criminales.
El autor es periodista, educador y escritor dominicano residente en el estado de Nueva Jersey. Puede ser contactado en rhernandez5@hotmail.com











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