La república dominicana tiene una constitución, leyes, un tribunal y una escuela.
Por eso, cuando un joven es acusado de cometer un delito, corresponde a la Justicia investigarlo, juzgarlo y determinar su responsabilidad.
La Policía Nacional no es un tribunal, ni un juez, ni un verdugo.
La Constitución dominicana es clara. El derecho a la vida es imborrable y no podrá establecerse, pronunciarse, ni aplicarse, en ningún caso. Así lo establece la constitución, tanto para los delincuentes, como para la misma Policía Nacional.
Por eso, cuando un joven muere, como consecuencia de un uso ilegítimo, no se trata de defender delincuentes, se trata de defender la constitución, el debido proceso y el estado de Derecho de la república dominicana.
Por tanto, ningún uniforme, ningún delincuente puede convertirse en una licencia para matar; Nadie puede ser condenado a Muerte; porque la vida de un ciudadano no puede valer menos, por ser pobre, por ser policía o por ser un simple Joven.
Estamos de acuerdo, que la Policía Nacional debe perseguir al delincuente donde se encuentre, pero también respetar al ciudadano, ya lo hemos dicho, los delincuentes no deben imponer su Ley. Pero tampoco pueden imponer su Ley la Policía, fuera del marco institucional.
La Constitución no distingue entre vidas importantes y los rechazados por la sociedad. La vida siempre se protege. Sean policías o delincuentes.
«La Policía tiene que perseguir, los delincuentes y la Policía tiene que respetar los Ciudadanos»
Atentamente,
Lic. William Gabriel Rojas
Presidente Observatorio de Ciudadanos Municipal











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