CASTILLO, DUARTE. – La Fundación Casa de Ancianos Sagrado Corazón de Jesús, del municipio de Castillo, celebró sus 20 años de fundación, dos décadas dedicadas al cuidado, la protección y el acompañamiento de personas envejecientes, promoviendo el amor, la solidaridad y el respeto a la dignidad humana.
Como parte de la conmemoración, el pasado sábado 31 de octubre se celebró una solemne Eucaristía de Acción de Gracias en la parroquia San Isidro Labrador de Castillo, cuya convocatoria anunció la participación de monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, obispo de la Diócesis de San Francisco de Macorís.
Una obra que nació del amor y la sensibilidad humana
La historia de esta institución se remonta al año 2005, cuando Pedro Castillo decidió fundar la Casa de Ancianos Sagrado Corazón de Jesús, conmovido por las difíciles condiciones en que vivían numerosos envejecientes que habían sido abandonados por sus familiares y carecían de un lugar digno donde vivir.
Al recordar las razones que lo motivaron a emprender esta obra, Pedro Castillo expresó:
“Me dio mucha pena cuando vi muchos ancianos que no tenían dónde dormir ni tenían familia, y eso me hizo formar un equipo para trabajar con ellos”.
Sus palabras reflejan el sentimiento de solidaridad que dio origen a una iniciativa que, con el paso de los años, se ha convertido en un refugio de esperanza, protección y acompañamiento para personas de la tercera edad.
“Vivir y convivir con aquellos que menos pueden”, frase de su fundador, Pedro Castillo, representa la filosofía que ha inspirado esta obra, basada en el amor al prójimo, la sensibilidad social y el compromiso de ayudar a quienes más lo necesitan.

Dos décadas de entrega y solidaridad
Durante la celebración del aniversario, se expresó un profundo agradecimiento a Dios por estos 20 años de existencia, así como a los bienhechores, colaboradores y personas de buena voluntad que, mediante sus aportes y gestos solidarios, han contribuido al sostenimiento de la institución.
“Gracias, Dios providente, por estos 20 años de la Fundación Casa de Ancianos Sagrado Corazón de Jesús. Gracias a los bienhechores y colaboradores por su cercanía y gestos de solidaridad con esta obra, una obra construida por muchas manos”.
La Fundación Casa de Ancianos Sagrado Corazón de Jesús representa una importante obra social para el municipio de Castillo, donde durante dos décadas ha mantenido su compromiso de ofrecer atención, compañía y un ambiente digno a las personas envejecientes.
El legado de Pedro Castillo
La celebración de estos 20 años constituye también un reconocimiento a la visión humana de Pedro Castillo, quien transformó la tristeza que sintió al observar el abandono de numerosos ancianos en una iniciativa de servicio que continúa beneficiando a los más vulnerables.
Hoy, la institución reafirma su misión de continuar ofreciendo amor, protección y esperanza, manteniendo vivo el legado de su fundador y su principio de “vivir y convivir con aquellos que menos pueden”.











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