Para el 20 de agosto próximo está previsto que el diputado Juan Andrés Comprés Brito en compañía de los demás legisladores de la provincia Duarte y una comisión de ciudadanos presente en el hemiciclo congresional el proyecto mediante el cual se busca que ese primer poder del Estado Dominicano declare esta demarcación Destino Ecoturístico.
Comprés Brito marcó el 20 de agosto para la presentación de la pieza legislativa, fecha que se tomaron como un reto importante los ciudadanos que forman el equipo de trabajo que tiene que hacer la documentación fílmica, gráfica y redacción del proyecto.
En mayo del año 2009 el diputado Comprés Brito introdujo un proyecto a la cámara baja con similar propósito pero de acuerdo a su declaración perimió, es decir caducó por la falta del calor y apoyo que debió recibir.
Ahora se busca que no ocurra lo mismo; para evitar que eso suceda un grupo de ciudadanos trabaja con firme decisión y contagioso entusiasmo en la realización de las tareas que viabilicen que mediante ley del Congreso la provincia Duarte se declare Destino Ecoturístico. ¿Tiene la provincia Duarte lugares de interés histórico y recursos naturales para promocionar y atraer visitantes hacia su amplio y fértil territorio? La respuesta es sí y muchos.
Sabemos que la provincia Duarte no tiene mar, ni playa para el turismo convencional.
Quienes saben de ecoturismo enumeran importantes atracciones a ofrecer a los visitantes que motivemos para que vengan a ver y a disfrutar de lo que todavía muchísimas personas nativas y residentes en su territorio no conocen ni se imaginan que existen.
¿Qué impacto tendría en la economía y en lo sociocultural la declaratoria de la provincia Duarte como Destino Ecoturístico?
Desde la perspectiva empírica sin el auxilio de documentación previa, son múltiples los beneficios que generaría esa decisión congresional. A saber: dinamizaría las actividades comerciales de los lugares de interés, estimularía a que la gente de esas comunidades permanezcan en su hábitat, es decir reduciría la emigración de los campos, facilitaría el vínculo de los lugareños con otros grupos sociales y potenciaría inversiones de algunos visitantes en esas poblaciones.
Hay que destacar que el ecoturismo genera mayor dinámica social y económica que el turismo tradicional. Un territorio abierto al ecoturismo tiene muchas vías para llegar a él lo que facilita que los visitantes se dispersen, descubran y exploren estableciendo interacción con la mayor rapidez y diversidad de personas.
Como en EL JAYA damos por seguro que esa ley se aprobará en el Congreso Nacional y el poder Ejecutivo lo promulgará en el plazo correspondiente, proponemos que sin pérdida de tiempo se comiencen a motivar y a coordinar cursos de artesanía, a enseñar a los niños y niñas, a los jóvenes y demás personas en capacidad y voluntad de aprender manualidades, a los fines de que se integren al mundo productivo preparando y ofertando lo que hayan elaborado junto a su familia en el taller de su vivienda. Tenemos que evitar que por no saber hacer nada la gente de las comunidades con vocación turística se vean excluidas de las actividades económicas que pone en movimiento de la masa humana flotante de quienes llegan y se van…como mariposas andariegas.










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