“Sin pecado concebido”, de esto no tenga duda, mi buen hijo Judas me contó todo.
Se puede decir que hace 20 siglos que tenía el deseo de escribirle esta carta, en verdad estaba esperando estos tiempos modernos, donde la comunicación facilita adquirir mejor consciencia política de los hechos sociales. Para nosotros el tiempo no es una presión para nuestra existencia ya que somos inmortales, tu por ser la madre de Dios; y yo por ser la madre del apóstol que tu hijo Cristo eligió como tesorero del grupo de los apóstoles; esta confianza depositada por tu hijo siempre la recordare, quizás igual o mas que aquella frase de tu hijo en el momento de ser apresado por los enemigos politicos del cristianismo, según Mateo, tu hijo le dijo al mío “Amigo ¿a qué vienes?; A pesar que Mateo no describe con el tono que tu hijo lo dijo, “Amigo” imagino que con ternura lo dijo, porque esa era su costumbre: hablar bien y hacer milagros.
Tu sabes María que de todos los apóstoles; mi hijo Judas fue el único que no escribió nada y no se sabe nada de su vida apenas dos hechos de la “Traición” y/o la Acusación de “Robo” que le hizo Juan delante de María Magdalena; nadie sabe el dolor profundo que le produjeron estas dos acusaciones falsas; solo por tener contradicciones ideológicas con Juan, y algunas diferencias con Pedro; recuerda que estos dos apóstoles querían un lugar privilegiado en el nuevo reino, y mi hijo Judas solo quería la revolución para los pobres, la libertad para los oprimidos y la igualdad de vida para todos.
Amó a tu hijo como a nadie, pero estoy segura, que no estaba de acuerdo que se sacrificara solo y se entregara pacíficamente en manos de los productores de la violencia pacífica, de los que hablan de la paz y cobran el impuesto injusto al pueblo; de los que pasan contrabando por el ojo de la aguja, y predican la justicia subida en púlpito con madera de contrabando.
Por ultimo María, mi hijo quería que se rompiera todos lo que estaba escrito y que tu hijo mandara a buscar junto al pueblo, un ejercito de ángeles, para ver crecer la fuerza divina a esos guardias que más azotaron sin piedad a tu hijo, le colocaron una corona de espinas, y lo crucificaron y luego le pusieron un letrero, que podía decir “Comunista”.
Solo el tiempo ha demostrado que mi hijo tenia razón, ellos siguen haciendo lo mismo; los fariseos, los Barrabás, los falsos Sacerdotes, los Pilatos con sus manos limpias, las Marías Magdalenas, Los Lázaros, Los Pedros negando a su líder tres veces, cuatro, cinco y hasta muchas veces; todos siguen igual María, es el mismo Rey, los guardias y policías meten presos a los hijos de Dios; solo una cosa no es como antes, los panes y los peces ya no se multiplican, los líderes no andan en burro, sino en Jeepetas; y las mujeres de Samaria tienen mejor suerte, gracias a los politicos.
Atentamente,
La Madre de Judas el Iscariote.
El autor es profesor, sociólogo y comunicador. Produce el programa La Ventana de Manolo, de lunes a viernes de 7 a 8 por el canal 8 de Telenord.












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