
Después de ese largo recorrido sobre la vértebra de la Literatura dominicana, Villegas se ausenta y nuestra poesía queda rota. Miembro prominente de la Generación del 48 (a quien él denominó Generación Integradora) asumió la poesía como espíritu alentador. Villegas, definía que el poeta dominicano esta, por temperamento, por formación, por sensibilidad, mucho más cerca de T. S. Eliot que de Darío; a T. S. Eliot lo aproxima un cierto sentido del humor, de la ironía, de la burla…
Pensé en algún momento que Villegas se autodenominaba “la muerte”, como una manera de cosmopolizar su persona en la obra; premisa ésta que fue refutada, ante mí, por el laureado escritor quien me caracterizó “la muerte” en el esfuerzo de Duarte, Luperón, Caamaño, Manolo y otros tantos… y además agregó que muy pocos pueblos viven, señalándome a Venezuela, Cuba y Argentina.
“la muerte está cansada. No
encuentra ya para excusarse
apropiadas palabras porque
no se las dicta nadie a su memoria.”
Sueño y Realidad 2006:10
Víctor Villegas es un poeta que desde sus inicios asumió el mundo como prueba de transgresión y conversión. Odalís Pérez 2008: 48.
“Con timidez Hitler
se pone las botas
¡ay! Mandela se las
pone todavía!
Muerte Herida 2002:31
Para el cubano Gualterio Núñez Estrada, en Víctor Villegas naturaleza y amor se funden para perfilar la nacionalidad dominicana sobre la base de valores éticos que comprenden el cristianismo y los derechos humanos.
“Es la hora del calzado y aquel
que se le esconde es el nuevo
camino.”
La Muerte al Borde de la Muerte 2005:9
Villegas quien se definía amante a la figura literaria conocida como sinestesia en sus poemas daba lugar a una constante reflexión que partía de un orden metafísico hacia el destino de una visión interior con vocación trascendente.
El autor tuvo el honor de recitar frente a Víctor Villegas un poema dedicado a su persona, en el acto “día de Víctor Villegas”; Feria Internacional del Libro, Santo Domingo 2008.










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