En estos tiempos en que vemos a la gente que quiere tener riqueza sin trabajar, EL JAYA presenta y valora el ejemplo de José Antonio García Hernández (Mao).
En 1990 tiene su primer trabajo remunerado en esta ciudad como lavaplatos del restaurant Dorado.
Así nace un empresario que asciende en todos los aspectos haciendo honor al refrán Ahorrando un peso cada día, rico te convertiría.
El deseo de superación y la fuerza de voluntad de José Antonio vencieron su pobreza material.
Ese muchacho que inició su vida productiva en una labor tan humilde, hoy tiene licenciatura en contabilidad, maestría, cuatro diplomados relacionados con esa carrera, diplomado como chef de cocina y una certificación americana en conservación de alimentos y, sobre todo, es copropietario y administrador del Restaurant Dorado que el jueves 8 del presente mes puso en servicio nuevos espacios que demanda la dinámica de desarrollo de esta ciudad.
Con su preparación y constante actualización García Hernández confirma que nadie sabe bien su oficio sino lo toma por vicio.
Tenemos que destacar que el ejemplo de éxito que ofrece José Antonio a la sociedad tiene como base la familia responsable y laboriosa que encabezan sus padres don José García y doña Orfila Hernández de García.
La verdad es que en los actuales momentos la sociedad necesita que se multiplique el número de familias responsables que enseñan con rectitud a sus hijos a trabajar y a estudiar.
Siempre se ha dicho que el único lugar donde se encuentra el éxito antes que el trabajo es en el diccionario.
Es evidente que sólo el orden alfabético invierte la realidad que encierran estos dos conceptos.
Por eso EL JAYA entiende justo y oportuno destacar el ejemplo de vida de José Antonio García Hernández: Trabaja, ahorra y planifica sus pasos para alcanzar el éxito, porque sabe que de donde se saca y no se echa se acaba la cosecha.









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