Desde el conocimiento o la lógica más elemental, queda sobre entendido o se supone, que todo líder o todo aquel que es cabeza de una institución, posee o es acreedor de la competencia técnico-profesional, que se requiere para orientar los procesos que están relacionados con el ejercicio de su función.
El ministro de educación, no ignora, que las situaciones excepcionales y la presente es excepcional, no pueden ser abordadas, entiéndase pensadas y analizadas, con los mismos supuestos, métodos y procedimientos con los que se interviene una situación normal.
Lo primero que Antonio Peña Mirabal, ministro de educación, debe considerar en el plano técnico-pedagógico es, que nuestro currículum, por decisión justamente de los técnicos que dirigen el sistema, está orientado por el enfoque o paradigma de la educación por competencias, mismo que está a su vez muy influido por el llamado constructivismo, que en lo esencial postula, que la significatividad del aprendizaje es decir, para lo que este sirve, está muy relacionado, con las habilidades y destrezas que el mismo está llamado a construir, en los estudiantes, a fin de hacerlos capaces, de resolver de forma eficaz, las múltiples problemáticas que le plantea la vida real, allí, en donde ellos actúan y se relacionan con su entorno social y natural.
El ministro, me imagino que tampoco ignora, que para un currículum orientado por el enfoque en competencias, lo más importante a diferencia de uno orientado por el paradigma conductista, no es el tiempo, sino, la cantidad y calidad de los aprendizajes que el discente precisa, para pensar y actuar en los diversos ámbitos con los que la vida real lo obliga a convivir.
Señor ministro, usted sabe que la mayoría de los centros públicos del país, ya han agotado el 70% de los temas, que hacen parte del plan de estudio que contempla el currículum escolar y que la mayoría de los centros y sus profesores, desde una postura de buena voluntad y de responsabilidad ético-profesional, han puesto en marcha acciones didácticas desde la virtualidad para llenar o complementar el 30% restante, esta actitud mostrada por la base del sistema, es particularmente valiosa, si se considera que el ministerio de educación, muy a pesar del llamado programa revolución digital, no fue capaz de tener o crear una plataforma digital, que bien pudo haber servido ahora, para afrontar la situación que ha derivado del COVID-19.
Señor ministro, entre 1975 y 1980 dos importantes psicólogos norteamericanos(Martin Fishbein e lcek Ajzen) propusieron la teoría de ACCIÓN RAZONADA, como una oportunidad, para evitar que las personas al actuar o tomar decisiones, nos dejemos influir por el miedo que nos pudiera ocasionar, las opiniones o pareceres de gente y/o sectores que pudieran estar vinculados con las tareas o atribuciones que se derivan de la posición que ostentamos.
En conclusión señor ministro, me parece que las circunstancias presentes demandan, que la decisión de poner fin al año escolar debe abordarse desde una nítida postura de inteligencia colectiva y de profunda cultura democrática, la decisión que demanda el momento histórico es, declarar finalizado el año escolar, fundamentado en las valoraciones y argumentaciones que aquí he expuesto, decidir otra cosa, como por ejemplo inventarse, recuperar el tiempo no aprovechado, socavando las vacaciones de los maestros, es introducir o agregar otro elemento de innecesaria tensión a la ya casi insostenible situación anímico- emocional que afecta a todos los actores del sistema educativo y a toda la nación dominicana.
No es momento de actuar desde la disonancia cognitiva, es decir, evitar caer en la inconsistencia de querer hacer, lo que la realidad nos imposibilita, solo para pretender ser complacientes, con las posturas irracionales y reaccionarias del brazo armado del empresariado nacional en el ámbito de la educación que no es otro que EDUCA.











Discussion about this post