Actualmente, gran parte del país tiene una vigilancia absoluta sobre cualquier persona que sea designada como funcionario del estado. Muchos años de sufrimientos de una oposición raída por la impotencia, produce tal desconfianza; poniéndose al acecho de cualquier nombramiento de persona con sospecha de haber cometido actos ilícitos, anteriormente. Sin embargo, es bueno porque denota que hay una reacción colectiva en contra de la corrupción, siendo una actitud que el gobierno debe de tener muy en cuenta.
Un país que no lucha para erradicar la corrupción termina aceptándola como parte de su cultura y como parte de su vida diaria, produciéndose una tolerancia social generalizada. Por ejemplo, cuando ocurren actuaciones deleznables muy específicas y repetidas, como el hecho de conseguir un trabajo o un contrato de una obra del estado y haya que pagar y se considere normal, eso es corrupción. Asimismo, cuando los funcionarios públicos se corrompen, muchas empresas privadas también lo hacen porque no hay controles y termina siendo este el único mecanismo que impera.
El efecto de la corrupción es muy pernicioso para un país. Se produce un falseamiento de todo el sistema democrático, adquiriéndose un clima de desconcierto, donde hay una cadena de corrupción, generalizándose una situación de caos, donde es difícil identificar a un solo culpable para darle su correspondiente castigo.
La secuela que deja la corrupción es desastrosa, es un estado devastado por ella, probablemente un estado fallido, con extrema pobreza, atraso social, rencor, angustia, depresión, infelicidad, desesperanza colectiva, baja autoestima, confrontación social, castas privilegiadas, injusticias sociales, indignación social, delincuencia y crimen organizado. A la postre, solo queda una democracia para los ricos y otra muy distinta para los pobres
La corrupción casi siempre es muy difícil de comprobar porque sus protagonistas se preocupan en ocultarla para que nada trascienda, borrando cualquier indicio.
Los partidos políticos son los únicos instrumentos para llegar al poder de manera democrática. Su esencia debe ser el valor ético de sus líderes y no se puede permitir que se vicien en la corrupción porque se pierde la magnificencia de un estado.
La democracia es la base ética de un pais y la corrupción su azotador. No se puede consentir que se pierdan los valores esenciales de la vida.
Cuando a un funcionario público se le ofrece y acepta un objeto de valor, dinero o ventajas para que realice u omita cualquier acto en el ejercicio de su función pública, ahí es donde llega LA FALTA DE VALORES. Se sepultan valores como son: la dignidad, la honestidad, la lealtad, el respeto y la responsabilidad.
Referencias bibliográficas.
La corrupción: Un análisis multidisciplinario. (PDF). Jaime Rodríguez Arana. La corrupción sus consecuencias, casos y medidas para combatirlas (PDF). Luis Miguel Manene. Diez casos de corrupción. Artículo del periódico El Clarín de Argentina.











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