Enfocarse en las diferencias individuales engloba la creación misma, vemos este acontecimiento tan impactante en las plantas en sus múltiples variedades en formas, colores, tamaños, fragancias y por supuesto, sus funciones medicinales y ornamentales.
Me fascina observar las utilidades que se le han dado a las flores en cuanto a perfumes se refiere, pero no podemos excluir los aportes de la madera de diferentes árboles ;mucho menos debo dejar de mencionar a las frutas que aparte de ser deliciosas aportan infinitos beneficios a nuestra salud, también son elegidas con sus cáscaras para perfumería.
Pues, así mismo los seres humanos estamos constituidos diferentes, en idiosincrasia, temperamentos, formas de reaccionar ante situaciones parecidas a las de otros, sentimientos, en experimentar emociones y muchas cosas más.
El ser humano no está hecho para vivir solo, sino en interrelación constante y hasta en esto vemos que somos como un rompecabezas: la parte que me falta, la tiene otro, encaja con otra persona. Pues por tal motivo, necesitamos algo de otros, y de ese algo carecemos, por ende lo debemos recibir; es que estamos hechos diferentes hasta para servir a quienes necesitan en determinadas oportunidades y dar esa pieza especial que ajusta en la situación oportuna del otro.
Es tiempo de amarse y auto aceptarse tal cual se es, debido a que somos expertos discriminando a otros, juzgando y criticando sólo porque otros erraron como yo no lo he hecho, porque tiene gustos diferentes a los míos, porque no tiene la misma formación académica, ni posee las mismas habilidades sociales; expertos en autocriticarnos a veces, solo por llegar a un evento sin maquillaje o andar con los zapatos empolvados, pero un motivo común es la no aceptación del temperamento propio solo porque personas externas han dado opiniones descalificantes.
Cada temperamento está hecho a la medida de cada persona con detalles únicos que resaltan a quien lo posee, con habilidades y cualidades hermosas, solo que le corresponde a cada persona disciplinar y educar al temperamento que le ha tocado recibir, hacerlo es ser sabio, discerniente y ubicado en su realidad, una realidad que le necesita responsable y preparado para afrontar la vida con una sonrisa y de cara a trazar los mejores y grandes pasos de vencedor. Vencer no debe significar actuar como Negan en The Walking dead, demostrando a otros lo mal que les puede ir si no se someten a ti, pero sí como como un pastor de ovejas, que con paciencia y persistencia hace su labor.
Detrás de cada imperfección hay una virtud que el creador ha puesto, virtudes que edifican a otras personas en momentos específicos y a nosotros mismos. por supuesto, hay cosas que deben cambiar, hábitos que no nos suman, solo nos deterioran ese constructo positivo que tenemos. Todos de alguna forma poseemos malos hábitos, unos conscientes de que están ahí y otros inconscientes de que los mostramos y somos los únicos ignorantes de ello, Por tal motivo nunca ignoremos las observaciones de otros, aunque no nos guste escucharlas, pues es parte del crecimiento personal.











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