San Francisco de Macorís.– El ambientalista Diógenes Rodríguez expresó preocupación por los altos niveles de contaminación sónica que afectan diariamente a esta ciudad.
Rodríguez manifestó que el ruido excesivo, provocado por motocicletas, vehículos sin silenciadores, amplificadores de gran potencia, unidades anunciadoras y equipos de música a alto volumen, está deteriorando seriamente la calidad de vida de los ciudadanos.
Indicó que en sectores urbanos de San Francisco de Macorís se registran niveles de ruido que, en ocasiones, presentan un alto porcentaje de decibeles, cifra considerada dañina para la salud humana, ya que sobrepasa ampliamente los niveles recomendados para zonas residenciales y comerciales. Señaló que esta situación convierte a San Francisco de Macorís en una de las ciudades con mayor contaminación acústica del país.
El ambientalista explicó que el ruido constante generado por motoristas que circulan con escapes alterados, conductores de vehículos sin silenciador, así como negocios y particulares que utilizan equipos de sonido de alta potencia, afecta no solo la tranquilidad ciudadana, sino también la salud física y emocional de niños, adultos mayores, enfermos y personas vulnerables.
Dijo que diversos estudios han demostrado que la exposición prolongada a ruidos intensos puede provocar estrés, trastornos del sueño, irritabilidad, dificultades de concentración, aumento de la presión arterial y problemas auditivos permanentes, además de impactar negativamente el ambiente escolar, laboral y familiar.
Lamentó que, pese a que esta problemática se ha convertido en una preocupación permanente de numerosos ciudadanos, hasta el momento no se observa una actuación firme y sostenida de las autoridades competentes para controlar este contaminante ambiental, que cada día gana más terreno en la ciudad.
Indicó que resulta frecuente observar unidades móviles de promoción comercial recorriendo calles y avenidas con altoparlantes a volúmenes excesivos, motocicletas modificadas generando ruidos ensordecedores y establecimientos comerciales que exceden los límites permitidos sin ningún tipo de regulación efectiva.
Asimismo, sostuvo que la contaminación acústica debe ser tratada con el mismo nivel de atención que otros problemas ambientales, ya que también afecta el bienestar colectivo y altera el equilibrio de la convivencia urbana.
El ambientalista hizo un llamado a las autoridades, organismos ambientales y entidades responsables del orden público para que se apliquen las normativas vigentes, se fortalezcan los operativos de control y se promueva una campaña educativa orientada a crear conciencia sobre el daño que produce el ruido excesivo.
Finalmente, enfatizó que recuperar la tranquilidad sonora de la ciudad es una responsabilidad compartida entre autoridades y ciudadanía, y advirtió que ignorar esta problemática solo agravará sus consecuencias en el futuro.
Diógenes Rodríguez es técnico ambiental, capacitado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Es egresado de la Primera Promoción Nacional de la Red GIRESOL (Gestión para el Manejo Integral de los Residuos Sólidos), una institución de colaboración tripartita integrada por Alemania, México y la República Dominicana. En el año 2015 participó como docente en los cursos de capacitación nacional de la Red GIRESOL dominicana y se desempeñó como director del Departamento de Medio Ambiente del Ayuntamiento Municipal.











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