El estudio del cerebro constituye una de las actividades más complejas, ya que de este se desprenden las funciones vitales del ser humano. Si hay alguna dificultad en el cerebro, esta traerá consigo inconvenientes para actuar de manera normal. Por tanto, es imprescindible conocer y comprender las estructuras y funciones del sistema nervioso central, específicamente del cerebro. Tomando en cuenta la complejidad del cerebro, Carl Jung expresó que: «en cada uno de nosotros hay otro al que no conocemos».
La neurociencia compone el conjunto de ciencias que se ocupan del estudio de la estructura, organización y funciones del sistema nervioso. Su tarea radica en descifrar la complejidad de la mente humana, incluyendo el proceso de aprendizaje. Según Sarazon, las neurociencias tratan de proteger al cerebro cuando está sano y curarlo cuando está enfermo (Sarason, 2006). Los neurocientíficos son los encargados de velar por la salud del cerebro y de su atención. De manera que si detectamos las causas que pueden llevar al cerebro a emitir una conducta inadecuada, podemos también buscar las formas para contrarrestar tales manifestaciones.
Del mismo modo, Duque citado por Sarason, sostiene que el término Neurociencia refleja la naturaleza interdisciplinaria de la moderna investigación del cerebro (Duque-Parra, 2001). El estudio de las neurociencias involucra todo el sentir del ser humano, incluida la soledad del hombre, las actividades gregarias, los sentimientos y la pasión. Por eso la neurociencia se colocan en un lugar fundamental para mejorar la calidad de la educación y del educador. No podemos hablar de aprendizaje si desconocemos las funciones del cerebro, el cual está preparado genéticamente para aprender.
Los neurocientíficos intentan aclarar el funcionamiento del cerebro como una máquina molecular-celular. Este enfoque podría allanar el camino para describir la base de una cantidad de problemas (Sarason, 2006). Por eso las neurociencias cumplen un papel fundamental en el aprendizaje, pues conociendo las dificultades que afectan el cerebro, se pueden implementar las estrategias que respondan a cada necesidad y así contribuir con su mejoría. La mejor forma de comprender a los demás es conociendo sus fortalezas y debilidades. Así pasa con el cerebro si obviamos su funcionamiento, es difícil saber cómo llegar a él y entenderlo.
La neurociencia juega un papel determinante en el desarrollo de competencias y es gracias a esta que se pueden detectar las barreras que obstaculizan el proceso de aprendizaje. Si el docente se hace ajeno a las necesidades de los alumnos, no los motiva y dinamiza las clases, el estudiante cada día prestará menos atención a las informaciones que este le transmite.
La neurociencia proporciona herramientas para llevar al estudiante a interesarse por su propio aprendizaje, pues cada estudiante es distinto y único. El propósito general de la Neurociencia, declaran Kandel, Schwartz y Jessell (1997), es entender cómo el encéfalo produce la marcada individualidad de la acción humana. Es por esto que los discentes no aprenden al mismo ritmo, ni a través de las mismas metodologías. Pero si tienen derecho a desarrollar su potencial. He ahí donde radica la importancia de la motivación que les proporcione el docente. Un docente motivado, capacitado y actualizado puede lograr que sus alumnos adquieran mayor y mejor aprendizaje.
Todo lo que está en el entorno escolar puede ayudarnos en esta tarea. Se enseña con todo: la postura, el tono y la modulación de la voz, la receptividad y entusiasmos del docente. Así como la retroalimentación constante, las puntualizaciones, resaltando los beneficios que proporciona cada contenido… Los recursos que se emplear contribuyen a un mejor aprovechamiento de cada sesión de clases.
Hay detalles que pueden aportar muchos beneficios en esta encomienda como son llamar el estudiante por su nombre, premiar su esfuerzo, trazarle pautas para la búsqueda de información, valorar su participación; de igual modo, tomarlos en cuenta en todas las actividades hará que se sientan coprotagonistas del proceso educativo, además de responsables de sus logros y conscientes de sus limitaciones. Por tanto, en cada clase se debe enfatizar en los aspectos claves y relevantes para su aprendizaje, mostrar con ejemplos y/o anécdotas la importancia de dicho contenido para la vida y los beneficios que se pueden obtener de los mismo, lo cual garantizará la atención y receptividad de cada participante.
La neurociencia es la respuesta que se ha estado buscando para resolver los problemas de aprendizajes, es a través de su estudio e implementación que podemos detectar las razones que impiden la adquisición de los conocimientos que se transmiten en los espacios aúlicos. Es la herramienta para construir el verdadero cambio en educación. ´´Nada es más importante para entender lo que somos que la neurociencia´´.
La autora es Licenciada en Educación Mención Filosofía y Letras y Facilitadora de la Formación Profesional. En la actualidad cursa sus estudios del cuarto nivel en Lingüística Aplicada a la Enseñanza del Español; Además, es estudiante de Psicología Escolar. Se desempeña como docente de secundaria del Ministerio de Educación de la República Dominicana.











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