Soy el profesor Crucito Ovalles Restituyo del municipio de Tenares, Provincia Hermanas Mirabal; Desde que soy militante adepeista durante 11 años me he formado desde antes de ser profesor en los asuntos sindicales, sociales y religiosos de nuestros seis continentes.
Pues entre a formar parte de la magna Asociación Dominicana de Profesores, por la Corriente magisterial Eugenio María de Hostos que fundara el profesor Juan Bosch, en donde me desarrolle como dirigente de la ADP, estos inicios me llevaron a saber dividir lo que era la acción sindical de la política partidaria.
Formándome en defender la ley de educación, los estatutos docentes, el plan decenal de educación y el pacto por la educación y los intereses de nuestra clase magisterial por enzimas del color partidario.
Me permito escribir estas líneas de concienciación en recordar a nuestros educadores y la sociedad civil en general que debemos defender la ley general de educación 66-97 a propósito de lo acaecido en la ordenanza departamental del ministro de Educación Roberto Fulcar y aprobado por mayoría simple del Consejo Nacional de Educación, el cual es el órgano de consulta y aprobación del ministerio de educación.
Veamos lo que dice el Art. 115.- de la ley 66-97 que establece lo siguiente y cito: El Distrito estará a cargo de una dirección colegiada compuesta por un director y directores adjuntos, los cuales serán seleccionados por el secretario de educación hoy ministro de educación de una terna propuesta por la Junta Regional de Educación y cultura.
Cuando vemos las acciones que llevará a cabo la gestión del ministro pasado Andrés Navarro y, nos vamos al artículo 115 de la ley, entonces dicho ministro le dio el fiel cumplimiento de la ley de educación.
Ahora dónde es que está el problema de esta ley en su artículo 115.- es la terna que al final será beneficiado el que el ministro entienda que le favorecen, pues si queremos mayor transparencia en la elección de los concursantes entonces se debería elegir el de la calificación mayor, pero para hacer esto y quitarle el poder al ministro de elegir se tiene que modificar la ley de educación para disolver la terna por la mayor nota de puntuación.
A toda la clase magisterial de hoy, mañana y siempre debemos de incentivarlos, incentivar y luchar para que la ley de educación, el pacto por la educación, el plan decenal de educación y los estatutos del docente se cumpla no por beneficios de grupos particulares, sino por la educación y la institucionalidad de la República Dominicana.
Estoy de acuerdo que las autoridades que quieran hacer cambios lo hagan, pero cumpliendo con la ley a lo que el ministro de hoy y la mayoría simple del consejo nacional de educación aprobaron una ordenanza violatoria a la misma ley.
Este ministro lo que debió hacer fue una jugada más sabia y coherente, donde debió esperar hasta 2022 y clasificar los expedientes por cada directores y técnico educativo y llamar a concurso nacional a todos los directores distritales, regionales y técnicos, cumpliendo así lo establecido por la ley, pero si hubiese sido yo lo que plantearía es la modificación de la alterna por la puntuación más alta de los tres, eliminado así el clientelismo de favorecer a cualquier ministro de las fuerzas partidista.
Por otra parte, está el artículo 139 de la ley 66-97 que establece que los cargos administrativo- docentes y técnicos-docentes de los diversos niveles del sistema educativo público serán servidos previos concursos de oposición, o por oposición y méritos profesionales siendo este artículo violado también.
Estoy de acuerdo que las autoridades que quieran hacer sus cambios lo hagan, pero cumpliendo con las leyes, normas y reglamentos por el bienestar de la institucionalidad de la educación dominicana, porque estas son batallas ganadas desde 1973 por nuestra magna y digna gloriosa Asociación Dominicana de Profesores de la República Dominicana.
Leamos y usemos nuestra ley de educación 66-97, los estatutos docentes y el pacto por la educación como nuestra biblia de los conocimientos, y no nos dejemos usar por los sectores fáctico público- privado y partidarios políticos que nos engañan con las voces de sus intereses particulares que, aun conociendo la ley, se esconden del populismo de la falta de causa del conocimiento de la ley.
Tu y yo podemos ser de cualquier color partidario pero la verdad es y será nuestro norte de cumplir la ley, la educación de calidad y la dignificación colectiva de los intereses de los educadores del país y el mundo.











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